Los jóvenes que fueron llevados a Estados Unidos de manera ilegal y obtuvieron protección bajo el programa "Dreamers" no deberían preocuparse por su estatus migratorio durante los próximos seis meses, antes de que la iniciativa termine, dijo este jueves el presidente Donald Trump.

"Para todos aquellos (DACA) que están preocupados sobre su estatus durante el período de seis meses, no tienen nada de qué preocuparse - ¡No habrá acciones!", dijo Trump en Twitter, en referencia al programa denominado Acción Diferida para los Llegados en la Infancia.

El presidente eliminó esta semana el programa que protege de la deportación a casi 800.000 jóvenes que ingresaron al país ilegalmente cuando eran niños y ordenó desmantelar gradualmente la iniciativa del gobierno de Barack Obama en un plazo de seis meses para que el Congreso elabore una nueva legislación.

El fiscal general Sessions indicó que la decisión no implica que los beneficiarios del DACA sean "malas personas".

"Tener un sistema legal de inmigración que sirva al interés nacional, no podemos admitir a todos los que quieran venir aquí. Es así de simple. Esa sería una política de fronteras abiertas y el pueblo estadounidense ha hecho bien en rechazarla", agregó.

La decisión posiblemente irritará una vez más a la comunidad latina, un segmento creciente de la población de Estados Unidos y cada vez más importante como bloque votante. La mayoría de los inmigrantes protegidos por el DACA, conocidos como "Dreamers", procede de México y de otras naciones latinoamericanas.

Los beneficiarios del DACA con permisos expirados serán elegibles para deportaciones, pero serán una prioridad menor para que los agentes de inmigración actúen, de acuerdo a funcionarios del Gobierno.

La iniciativa de Trump, que aplaza el fin real del programa, deja la responsabilidad del destino de los "Dreamers" en mano de sus camaradas republicanos, que controlan el Congreso. No obstante, desde la llegada al poder de Trump en enero, no han sido capaces de aprobar leyes importantes y ya mostraron en el pasado sus agudas divisiones en materia de inmigración.

En el 2012, Obama evitó al Congreso y creó el DACA a través de un decreto, luego de que los legisladores no consiguieran aprobar una ley que habría concedido una vía a la ciudadanía a jóvenes inmigrantes.

Elaine Duke, jefa interina del Departamento de Seguridad Nacional, emitió un memorando que suspendía el DACA. El Gobierno entregará un plazo -hasta el 5 de octubre- para que algunos beneficiarios del programa cuyo permiso de trabajo expira el 5 de marzo soliciten una renovación.

Eso significa que algunos de los beneficiarios podrían permanecer en Estados Unidos hasta el 2019.

Los beneficiarios del DACA con permisos expirados serán elegibles para deportaciones, pero serán una prioridad menor para que los agentes de inmigración actúen, de acuerdo a funcionarios del Gobierno.