Washington. Donald Trump realizará en abril de 2018 su primer viaje a América Latina como presidente de Estados Unidos. Más de un año después de llegar a la Casa Blanca, viajará a Perú para asistir a la Cumbre de las Américas, que se celebrará el 13 y 14 de abril en Lima, y después se desplazará a Colombia.

Esta misma semana, Trump habló por teléfono con su homólogo peruano, Pedro Pablo Kuczynski, sobre la Cumbre de las Américas, un encuentro que reúne cada tres años a los mandatarios del continente.

Todo apunta a que la primera visita de Trump a la región estará marcada por Venezuela, un tema que el republicano ha convertido en el centro de su política latinoamericana.

"Este viaje demuestra la resolución del presidente para profundizar nuestras relaciones históricas con nuestros socios en la región y para fortalecer nuestro compromiso conjunto para mejorar la seguridad y la prosperidad para el pueblo de las Américas", indicó este sábado la portavoz de Trump, Sarah Sanders, en un comunicado.

"Comercio justo y recíproco". Según la Casa Blanca, Trump "participará en una serie de citas bilaterales, multilaterales y culturales". "El presidente se alegra de reunirse con socios y aliados que comparten nuestros valores y creen que el compromiso con un futuro seguro y próspero descansa en fuertes democracias, comercio justo y recíproco y fronteras seguras", señaló Sanders.

En estos temas, no obstante, Trump no está bien visto en la región. Su objetivo de un "comercio justo y recíproco", por ejemplo, lo ha traducido en la imposición de renegociar el Nafta a México y Canadá bajo la amenaza de sacar a Estados Unidos del tratado de libre comercio de América del Norte.

También en su reciente decisión de imponer fuertes aranceles a las importaciones de acero y aluminio. Su idea de "fronteras seguras" incluye la construcción de un muro en la frontera con México que, además, pretende hacer pagar al país vecino.