El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este miércoles que planea poner fin a un programa de lotería de visas que, según dijo, fue usado por el inmigrante uzbeko sospechoso de matar a ocho personas en Nueva York para entrar al país.

"Hoy lamentamos el horrible ataque terrorista en la ciudad de Nueva York, a sólo cuadras del World Trade Center", declaró Trump durante una reunión con su gabinete en la Casa Blanca.

El programa de diversidad otorga hasta 50.000 visas anualmente mediante sorteo. Los solicitantes deben poseer diploma de educación secundaria o experiencia laboral. Fue parte de un proyecto bipartidista patrocinado por el senador Ted Kennedy y sancionado por el entonces presidente George H.W. Bush en 1990.

"Hoy estoy comenzando el proceso de poner fin al programa de lotería de visas. Voy a pedirle al Congreso que inicie inmediatamente el trabajo para deshacernos de este programa", comentó. 

Las autoridades dijeron que el agresor es un inmigrante uzbeko que entró legalmente a Estados Unidos en 2010. No han dicho si lo hizo a través de ese programa, que beneficia a inmigrantes provenientes de países con una tasa baja de emigración hacia Estados Unidos.

En otro tuit, Trump escribió: “Luchamos duro por inmigración ‘basada en méritos’, no más Loterías Demócratas. Debemos ser MUCHO MÁS duros (y vivos)”. Trump ha respaldado proyectos de ley que limitan la inmigración legal y viran hacia un sistema que privilegia el mérito y la capacitación sobre los lazos familiares.

El martes por la noche, Trump dijo en un comunicado que ha ordenado al Departamento de Seguridad Nacional “ajustar nuestro “Programa de Revisión Extrema”. Esta política de Trump implica medidas de investigación para identificar a quienes pudieran tener simpatías extremistas o significar un riesgo para la seguridad nacional de Estados Unidos.

El programa de diversidad otorga hasta 50.000 visas anualmente mediante sorteo. Los solicitantes deben poseer diploma de educación secundaria o experiencia laboral. Fue parte de un proyecto bipartidista patrocinado por el senador Ted Kennedy y sancionado por el entonces presidente George H.W. Bush en 1990.