EE.UU.  En un hecho sin precedentes, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) revisó las órdenes ejecutivas migratorias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump sin la presencia de representantes del Estado; un hecho que impacta el ejercicio de la democracia en la nación norteamericana, advirtió el comisionado Paulo Vannuchi.

Vannuchi, lamentó la ausencia del Estado, pues en su opinión, ello “impide el ejercicio democrático (de) conocer la Comisión (y) posiciones distintas”.

Expresó a su vez que, si bien “sería el último de los mortales a hacer alguna defensa de Donald Trump”, recordó que medidas como el muro comenzaron a llevarse a cabo administraciones atrás. “Y aunque importantísima esta audiencia por la emergencia que las órdenes ejecutivas generan, quizá trabajemos con algún retraso”.

Recordó que existe una valla de más de 1,000 kilómetros entre México y Estados Unidos en estados como California, Nuevo México y Texas.

En su cuarta jornada de audiencias públicas, la CIDH programó la revisión de las órdenes ejecutivas “Mejoras a la seguridad fronteriza e inmigración”, “Protección de la nación contra el ingreso a Estados Unidos de terroristas extranjeros”, y “Aceleración de los procesos de revisión y aprobación ambiental para los proyectos de infraestructura de alta prioridad”, y su impacto en los derechos humanos en Estados Unidos.

La sesión llevada a cabo en la sede del órgano de derechos humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Washington, hubiese representado la primera vez que la administración de Trump rindiera cuentas, sin embargo, se llevó a cabo sin la presencia de funcionarios estadounidenses.