Washington. El presidente Donald Trump dijo este domingo que las personas que entran a Estados Unidos en forma ilegal deberían ser enviadas inmediatamente hacia su lugar de origen sin ningún proceso judicial.

Enfrentado a reclamos públicos y presiones incluso desde su propio Partido Republicano, Trump revirtió la semana pasada su política de separar niños migrantes de sus padres en la frontera, para que los adultos pudieran ser detenidos y enjuiciados, lo que normalmente tarda meses.

Desde que cedió en el tema este miércoles, Trump duplicó sus críticas a las leyes estadounidenses de inmigración en Twitter y en discursos en los que equiparó a los inmigrantes ilegales con invasores que tratan de forzar su ingreso al país.

"No podemos permitir que todas estas personas invadan nuestro País. Cuando alguien entra, debemos inmediatamente, sin Jueces ni Casos en Tribunales, devolverlos al lugar de donde vinieron. Nuestro sistema es una burla a la buena política inmigratoria y la Ley y el Orden. La mayoría de los niños llegan sin padres", escribió Trump en Twitter el domingo.

"No se puede aceptar a todas las personas que tratan de entrar por la fuerza a nuestro País ¡Fronteras Fuertes, Sin Delito!", dijo.

Trump no diferenció entre personas que entraron a Estados Unidos para buscar asilo y los inmigrantes ilegales.

Las leyes estadounidenses de inmigración ofrecen ciertos derechos a los inmigrantes indocumentados arrestados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. En la mayoría de los casos, se les permite una audiencia completa frente a un juez de migraciones antes de ser deportados.