Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó este martes a los legisladores a trabajar juntos para lograr acuerdos bipartidistas, pero promovió una política dura sobre inmigración e insistió en construir un muro fronterizo como parte de un pacto para proteger a los hijos de inmigrantes indocumentados.

Antes del discurso del Estado de la Unión de Trump, los demócratas habían dicho que esperaban ver señales de que el presidente cedería en el controvertido tema de si se debe proteger de la deportación a los jóvenes inmigrantes conocidos como "Dreamers".

El presidente, sin embargo, buscó mantener feliz a su base conservadora de cara a las elecciones legislativas de noviembre y se apegó a los principios a los que se oponen los demócratas, incluida la construcción del muro fronterizo con México y nuevas restricciones sobre el número de familiares que los inmigrantes legales pueden llevar a Estados Unidos.

"Esta noche, yo llamo a todos a hacer a un lado nuestras diferencias, a buscar intereses comunes, y a convocar la unidad que necesitamos para cumplirle a la gente que nos eligió para servirles", dijo Trump en su primer discurso del Estado de la Unión ante el Congreso.

Trump utilizó el discurso de una hora y 20 minutos, que los mandatarios estadounidenses pronuncian todos los años, para intentar disipar las dudas sobre su presidencia en momentos en que enfrenta una investigación sobre los presuntos lazos de su campaña con Rusia y bajos índices de aprobación.

El republicano no mencionó la investigación federal sobre si su campaña se coludió con Moscú durante la elección de 2016, una controversia que ha perseguido a su presidencia. Trump ha negado la colusión y ha afirmado que las pesquisas son un "cacería de brujas".

El discurso no entregó muchos detalles sobre las propuestas de política de Trump.

Trump presumió de la buena salud de Estados Unidos, su crecimiento acelerado cerca del 3% anual y un desempleo que ha continuado su progresivo descenso y que cerró diciembre en 4,1%.

En la sala de la Cámara de Representantes hubo pocas señales de unidad mientras Trump hablaba. Los legisladores republicanos aplaudían con fuerza al mandatario, mientras que los demócratas permanecían sentados en silencio y muchos abuchearon sus propuestas sobre inmigración.

Críticas a líderes de Corea del Norte. En lo relativo a política exterior, Trump criticó el "carácter degenerado" de los líderes de Corea del Norte y dijo que la "búsqueda irresponsable de misiles nucleares (de Pyongyang) podría amenazar muy pronto a nuestra patria".

"Estamos librando una campaña de presión máxima para evitar que eso ocurra", sostuvo.

También dijo que firmó una orden para mantener abierta la prisión militar en Bahía de Guantánamo, Cuba, para milicianos detenidos. Durante su mandato, el expresidente demócrata Barack Obama prometió cerrar el recinto, que había sido criticado por grupos de derechos humanos, pero no pudo cerrarlo por completo.

No estaba claro si Trump seguirá su propio llamado a la armonía entre los dos partidos. Los intentos previos del presidente por convocar a la unidad han sido socavados por mensajes rencorosos en Twitter y comunicados divisivos que han enfurecido a los demócratas y frecuentemente han molestado a los legisladores de su propio Partido Republicano.

El llamado a la unidad será puesto a prueba durante la búsqueda de un acuerdo para proteger a 1,8 millones de "Dreamers" -inmigrantes que fueron llevados de manera ilegal al país durante su infancia-, quienes enfrentan la posibilidad de comenzar a ser deportados a partir del 5 de marzo.

Trump dijo que estaba "extendiendo una mano abierta" para un acuerdo sobre inmigración y que brindaría a los "Dreamers" una vía hacia la ciudadanía luego de 10 a 12 años, a cambio de fondos para financiar un muro fronterizo con México y restricciones a la inmigración legal.

El republicano dijo que su plan es un "compromiso en el centro", pero algunos demócratas lo abuchearon cuando dijo que quería frenar la "inmigración en cadena", la capacidad de los inmigrantes legales de llevar a un amplio número de familiares al país.

 

Destacó logros económicos. Trump presumió de la buena salud de Estados Unidos, su crecimiento acelerado cerca del 3% anual y un desempleo que ha continuado su progresivo descenso y que cerró diciembre en 4,1%, la cifra más baja en 18 años, por debajo del 4,8% en el que estaba cuando el magnate asumió el poder.

El mandatario remarcó la creación de 2,4 millones de empleos, de los cuales 200.000 pertenecen sólo al sector manufacturero.

"El desempleo se encuentra en el nivel más bajo jamás registrado", dijo Trump, quien destacó también que el "desempleo entre los hispanos ha llegado al nivel más bajo de la historia".

El mandatario celebró asimismo "los recortes impositivos más grandes de la historia" del país, promulgados por su gestión.

El presidente consiguió que el Congreso aprobara su ambiciosa reforma fiscal, la mayor en tres décadas en Estados Unidos. y que está considerada como el gran triunfo legislativo de su primer año de mandato.

La reforma incluye, entre otros aspectos, una notable rebaja del impuesto de sociedades que pagan las empresas, del 35% al 21%, y otras reducciones en menor medida para los trabajadores.

"Hemos recortado la tasas del impuesto a las empresas del 35% hasta el 21%, por lo que las empresas estadounidenses podrán ahora competir y ganar contra cualquier persona en el mundo. Se estima que todos esos cambios aumentarán sus ingresos en más de US$4.000", destacó.

*Con información de Reuters y Deutsche Welle.