Washington. La reacción del presidente de EE.UU., Donald Trump, frente al veredicto por fraude contra su exjefe de campaña, Paul Manafort, fue de distanciamiento y desvinculación. El mandatario señaló que no tiene "nada que ver" con Manafort ni con la supuesta conspiración de su equipo electoral con Rusia, pero evitó entregar sus comentarios sobre el acuerdo con la Justicia al que llegó su exabogado, Michael Cohen, quien se declaró culpable de delitos financieros.

"Me siento muy mal por Paul Manafort", dijo Trump a periodistas al llegar a Virginia Occidental para dar un mitin."No es algo que me implique a mí, pero sigo sintiendo que es algo muy triste lo que ha ocurrido". 

Posteriormente, escribió en Twitter que las violaciones a la financiación de campaña de las que su exabogado personal Michael Cohen se declaró culpable en un tribunal federal, "no fueron un delito".

Trump comentó el asunto en la red social sin ofrecer ninguna evidencia. En otro tuit, también dijo que Cohen inventó historias "para conseguir un 'acuerdo'".

Manafort: culpable de ocho cargos. En un juicio por el que podría pasar el resto de su vida en prisión, Manafort fue declarado culpable de ocho de los 18 delitos por fraude que le imputaba el fiscal especial para la trama rusa, Robert Mueller, después de que un jurado en el tribunal federal del Distrito de Virginia Este así lo decidiera. 

El jurado lo encontró culpable en cinco cargos de evasión impositiva, uno por no informar sobre una cuenta bancaria en el extranjero, y dos por estafa bancaria en la obtención de préstamos. En los otros diez cargos no se dictó veredicto.

El proceso judicial contra Manafort comenzó el 31 de julio con la elección del jurado en Alexandria, cerca de Washington. El hombre de 69 años fue acusado de ocultar a las autoridades ingresos millonarios derivados de su trabajo como asesor político en Ucrania. También se le acusó de haber mentido a los bancos para lograr créditos por US$20 millones (17 millones de euros).

 

Investigación de supuesta trama rusa. Se trata del primer juicio que se ha puesto en marcha como consecuencia de las investigaciones sobre las supuesta intromisión de Rusia en el proceso electoral estadounidense de 2016, aunque esta causa no está relacionada directamente con el núcleo de las pesquisas.

Las investigaciones apuntan a aclarar si durante la campaña electoral de 2016 existió un pacto secreto entre el equipo de Donald Trump y Rusia para beneficiar al magnate republicano. Otras figuras del entorno de Trump que están en el foco de la investigación se han declarado culpables para evitar procesos judiciales.

Manafort dirigió entre junio y agosto de 2016 la campaña de Trump y estuvo presente por ejemplo en el congreso del Partido Republicano en el que fue nominado el ahora presidente Trump.

Silencio comprado. Poco después de conocerse la noticia sobre Manafort, se hizo público que Michael Cohen, exabogado de Donald Trump, se declaró también culpable de varios delitos, incluido el de violar las normas de financiación de campañas electorales por comprar el silencio de mujeres que tuvieron supuestas relaciones con el ahora presidente de EE.UU.

Tras meses en el centro de investigaciones, Cohen aceptó finalmente un acuerdo con las autoridades, que también le perseguían por supuesta evasión fiscal y fraude bancario. El letrado, que quedará en libertad bajo fianza, conocerá su pena el próximo 12 de diciembre y se enfrenta a la posibilidad de pasar varios años en la cárcel, según avanzaron varios medios estadounidenses.