Tras asistir a un servicio religioso en memoria de las víctimas del huracán Harvey, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue consultado este domingo por la prensa sobre si planea atacar a Corea del Norte tras el último test nuclear realizado por el régimen de Pyongyang. La respuesta del mandatario fue escueta, pero decidora: "Ya veremos”, dijo Trump antes de volver a la Casa Blanca.

El presidente estadounidense ha estado muy activo esta jornada, especialmente en Twitter, donde condenó el ensayo nuclear norcoreano, y advirtió que el régimen de Kim Jong-un ha sido impermeable a los intentos por apaciguar la situación. "Corea del Norte ha realizado un importante ensayo nuclear. Sus palabras y acciones continúan siendo muy hostiles y peligrosas para Estados Unidos", subrayó Trump.

El régimen de Pyongyang es "un estado al margen de la ley, que se ha convertido en una amenaza y una vergüenza para China, quien trata de ayudar pero con poco éxito", agregó en otro tuit. Corea del Sur "se está dando cuenta, tal y como les advertí, de que sus conversaciones para apaciguar a Corea del Norte no funcionan, ¡ellos (los norcoreanos) solo entienden una cosa!", alertó por otro lado Trump.

¿Nuevas sanciones? Esta tarde, Trump se reunirá con su consejo de seguridad nacional para analizar el nuevo ensayo nuclear de Corea del Norte. La situación está siendo observada en profundidad, señaló su portavoz, Sarah Sanders. Además Washington está evaluando suspender "todo comercio” con cualquier país que haga negocios con Corea del Norte, entre otras medidas que discutirá Trump con sus asesores.

Entre estas se encuentran nuevas sanciones financieras contra el régimen de Kim. Hace menos de un mes, a comienzos de agosto, Trump ya advirtió a Corea del Norte que podría responder a sus amenazas con "un fuego y una furia nunca vistos en el mundo", tras publicarse informes de que Pyongyang había fabricado una cabeza nuclear reducida que puede ser colocada en uno de sus misiles balísticos.