Túnez. Los políticos de Túnez sostenían negociaciones el domingo para formar un gobierno de unidad que ayude a mantener una frágil calma, dos días después que el presidente Zine al-Abidine Ben Ali fuera derrocado por violentas protestas.

Varios tanques estaban desplegados en la capital Túnez y soldados custodiaban edificios públicos, pero luego de un día de tiroteos y motines en cárceles en los que decenas de presos murieron, algunos residentes afirman que están empezando a sentirse algo más seguros.

"Anoche rodeamos el vecindario con controles y tuvimos equipos que inspeccionaban los vehículos. Ahora estamos en proceso de levantar estos controles y volver a la normalidad", dijo un hombre, Imed, del suburbio de Inlilaka en la capital.

El funcionario que estaba a cargo de la seguridad de Ben Ali comparecerá ante una corte por acusaciones de fomentar la violencia y amenazar la seguridad nacional.

El domingo no es un día laborable en Túnez y las calles estaban tranquilas. Por primera vez en varios días, era posible ver a una decena de vehículos comerciales - camionetas y furgones - transportando sus entregas.

Los únicos sonidos ocasionales de disparos en la madrugada eran un marcado cambio tras los intensos tiroteos que se escucharon la noche previa.

El presidente del Parlamento, Fouad Mebazza, juró ayer como presidente interino y pidió al primer ministro Mohamed Ghannouchi que forme un Gobierno de unidad nacional. Las autoridades constitucionales dijeron que se deberían realizar elecciones presidenciales dentro de 60 días.

Ghannouchi debe sostener más negociaciones de coalición el domingo para intentar llenar el vacío dejado cuando Ben Ali, presidente por más de 23 años, huyó a Arabia Saudita tras un mes de violentas protestas contra su Gobierno que dejaron decenas de muertos.

Analistas dijeron que podría haber más protestas si la oposición no es representada efectivamente y las conversaciones podrían afrontar obstáculos cuando sea necesario repartir los puestos de Gabinete entre los partidos y decidir cuántos funcionarios del viejo Gobierno serán incluidos.

Ahmed Ibrahim, jefe del partido opositor Ettajdid, dijo que junto a otros líderes políticos se reunirá el domingo con el primer ministro Mohamed Ghannouchi para sostener más negociaciones sobre la formación del Gobierno, pero no especificó el momento del encuentro.

"Lo principal para nosotros ahora es detener este desorden. Acordamos bajo varios principios formar un nuevo Gobierno. Seguiremos discutiendo. Mi mensaje a decirle a Gaddafi que no retrocederemos", declaró.

El político se refería a un discurso del sábado del líder libio, Muammar Gaddafi, quien dijo que los tunecinos se estaban apresurando al sacar del poder a Ben Ali.

Los partidos de oposición buscan garantías de que las elecciones presidenciales serán justas, se realizarán con un plazo adecuado para desarrollar campañas políticas y que el país avanzará hacia una democracia en la que la colectividad gobernante RCD perderá el poder.

Dos partidos opositores ya han señalado que un periodo de dos meses para realizar elecciones es demasiado pronto.

El líder opositor Najib Chebbi dijo tras charlas con Ghannouchi el sábado que se podrían celebrar comicios bajo supervisión internacional dentro de seis o siete meses.