Managua. Una misión de la Unión Europea que observó en Nicaragua las elecciones presidenciales de noviembre donde fue reelecto el presidente Daniel Ortega, dijo este miércoles que hubo falta de transparencia y que los comicios no fueron creíbles.

Ortega, el líder sandinista que gobernó Nicaragua tras la revolución de 1979, ganó con un 62% de votos los comicios, a los cuales se presentó sorteando una prohibición constitucional a la reelección, apoyándose en un fallo de la Corte Suprema de Justicia del 2009.

El jefe de la misión europea, el diputado Luis Yáñez, reiteró las recomendaciones de la Unión Europea para reformar el sistema electoral de Nicaragua, que puede impulsar el partido de gobierno que tiene mayoría en el Congreso, y que futuras elecciones, como las municipales de fines de este año, sean transparentes.

"De mis palabras se puede deducir que no son creíbles como nos gustaría que lo fueran, es decir que ha habido falta de transparencia, opacidad en muchos momentos del proceso electoral", indicó Yáñez en conferencia de prensa.

Los comicios generales de noviembre "han supuesto un retroceso en la calidad democrática de los procesos electorales nicaragüenses por la escasa transparencia y neutralidad con que han sido administradas por el Consejo Supremo Electoral", señaló el informe de la UE.

Tras los comicios, el candidato perdedor, Fabio Gadea, denunció un fraude a favor de Ortega, un ex adversario de Washington durante la Guerra Fría. Gadea convocó a protestas cívicas, pero sin obtener mayor apoyo.

El partido de Ortega, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) también obtuvo una amplia mayoría en la Asamblea Nacional o congreso unicameral, donde cuenta con 63 de los 92 escaños, suficientes para reformar la Constitución por sí solo.

"El gobierno, el poder político, y la mayoría en la Asamblea del Frente Sandinista permitiría hacer esas reformas que consideramos necesarias para que el proceso electoral sea más transparente, sea creíble, sea verosímil y la gente se sienta representada, que la expresión de su voto sea traducida en unos resultados que nadie discute", dijo Yáñez.