A falta de siete días para las elecciones generales en Alemania, y habiéndose realizado ya el único debate televisado que enfrentó a Angela Merkel con Martin Schulz, la suerte parece estar echada. Al menos eso se deduce al analizar los últimos sondeos publicados por la prensa alemana. Este domingo el periódico Bild presentó un estudio del instituto Emnid que muestra una cómoda ventaja para la CDU de la canciller.

De acuerdo con el sondeo, la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y su ala bávara, la Unión Socialcristiana (CSU), se sitúan en el 36% de intención de voto, lo que supone un punto menos que hace una semana, pero todavía catorce puntos por delante del Partido Socialdemócrata (SPD) de Schulz, que con el 22% pierde dos y se ubica en las cotas más bajas que ha alcanzado en los últimos meses.

En el tercer lugar se ubica, sorprendentemente, el partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD), que alcanza un 11%. Si estos resultados se replicaran el domingo, la extrema derecha se consolidaría como la tercera fuerza más votada. En cuarto lugar, se sitúa La Izquierda, aglutinadora de poscomunistas y disidentes del SPD, con un 10% y un punto más que hace una semana.

¿Es culpa de Merkel? Los datos los cierran los liberales del FDP, que si bien en 2013 quedaron fuera del Parlamento al no alcanzar el mínimo del 5% de los votos, esta vez parecen asegurar su presencia al sumar el 9% de los apoyos. En la cola están Los Verdes, que mantienen un 8%. De esta manera, solo habría una mayoría para una llamada "coalición Jamaica" entre conservadores, liberales y verdes o para una reedición de la "gran coalición" entre el bloque de Merkel y los socialdemócratas.

Sin embargo, y pese a que tiene una cómoda ventaja, el 58% de los alemanes considera que la gestión de Angela Merkel ha contribuido a que el partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) haya encadenado éxitos electorales en los últimos tiempos. Merkel gobierna Alemania ininterrumpidamente desde 2005 y todos los sondeos apuntan a que logrará sin dificultades encadenar un cuarto mandato consecutivo aunque se estima que necesitará pactar con otra formación para garantizarse una mayoría amplia en el Parlamento.