Santiago. El 56% de los médicos en Chile está a favor de que se legisle para la despenalización del aborto terapéutico, según la encuesta del Colegio Médico, dijo este sábado el presidente de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, Juan Luis Castro.

El gobierno de la presidenta Michelle Bachelet presentó al Congreso un proyecto de ley para reponer el aborto terapéutico en Chile, suspendido durante el régimen militar en 1989, en las causales de violación, riesgo vital de la madre e incompatibilidad con la vida.

"Este sondeo deja en claro que los médicos no sólo están dispuestos a considerar las tres causales causales de interrupción legal del embarazo cuando sean aprobadas, sino que mayoritariamente apoyan la iniciativa de reponer el aborto terapéutico".

Castro, quien presidió la histórica sesión del Congreso que por primera vez en 25 años debatió sobre el aborto terapéutico, comentó que los resultados del sondeo es una "muy buena noticia para el proyecto de ley".

"Más allá de sus concepciones valóricas o religiosas, el personal médico es sensible al drama de 30.000 mujeres que abortan al año en Chile y están dispuestos a respaldar el proyecto de ley. Ellos entienden que retirar el aborto terapéutico en 1989 fue un retroceso y no un logro desde el punto de vista sanitario", precisó.

"Me siento muy contento de que la voluntad del cuerpo médico esté claramente expresada en esta encuesta que supera las expectativas de quienes creían que la objeción de conciencia iba a ser mucho más mayoritaria", agregó.

El diputado socialista planteó que el proyecto de ley deberá resguardar que se respete la voluntad de los doctores, tras las advertencias que ha hecho el rector de la Universidad Católica (UC), Ignacio Sánchez, en el sentido de que la Red de Salud de ese centro no practicará abortos terapéuticos, aunque sea una ley.

Según Castro, los médicos son presionados, por lo cual deben tomarse medidas "porque la clínica de la UC está pasando por encima de los médicos y el proyecto de ley va a tener que garantizar que no habrá presiones indebidas".

La jerarquía de la Iglesia católica se ha opuesto fuertemente al aborto terapéutico, una de las medidas principales del plan de gobierno de Bachelet.