Paris. Después de semanas de turbulencias por un escándalo de donaciones políticas, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ofrecerá el lunes un inusual discurso a la nación, un día antes de que se presente al gabinete una reforma de pensiones clave.

El furor sobre supuestas donaciones en efectivo por parte de la mujer más rica de Francia, la heredera de L'Oreal Liliane Bettencourt, y su fallecido esposo, a políticos conservadores ha sacudido a Sarkozy y contribuyó a hundir sus índices de aprobación a un mínimo histórico.

Se prevé que Sarkozy tratará de sofocar el lunes el creciente escándalo intentando dirigir de nuevo la atención hacia la reforma de las pensiones, impopular entre votantes y sindicatos.

El ministro de Trabajo, Eric Woerth, se encuentra en el ojo del huracán y desempeña un papel central en el caso, ya que fue tesorero de la campaña electoral de Sarkozy cuando se produjeron las supuestas donaciones.

Actualmente Woerth está encargado de la reforma de pensiones que será presentada al gabinete el martes.

Pese a llamados aislados para que Woerth dimita, o para que Sarkozy adelante una reestructuración del gobierno prevista para octubre, el presidente parece decidido a aguantar con la esperanza de que la historia acabará olvidándose durante las vacaciones de verano.

Sus críticos dicen que el gobierno está en crisis.
"No hay nada más que (Sarkozy) pueda hacer hablando, los franceses están esperando acciones", dijo Jerome Cahuzac, presidente socialista de la comisión de finanzas, al periódico Le Journal du Dimanche.

"Los acontecimientos son tan sórdidos. Los franceses ya no pueden aceptar esta descomposición", dijo el líder centrista François Bayrou a la radio Europe 1 el domingo.
Una fuente en el palacio presidencial ha dicho que la aparición pública de Sarkozy no está relacionada con la crisis política.

El gobierno ha dicho que Woerth no se ha visto debilitado por el caso y que tiene el total respaldo de Sarkozy. Woerth dijo a Le Journal du Dimanche que quería comparecer ante la corte cuanto antes para demostrar su inocencia.

En una emotiva entrevista en televisión en horario estelar el martes, denunció lo que calificó de "efusión de odio" en su contra y dijo que era víctima de "una conspiración política orquestada por el Partido Socialista".

El abogado de Bettencourt no ha hecho comentarios sobre las acusaciones. Los índices de aprobación de Sarkozy cayeron a una baja histórica, y una encuesta publicada el viernes mostró que perdería la segunda vuelta de las próximas elecciones generales, a realizarse el 2012, ante la líder socialista Martine Aubry.