El régimen de Corea del Norte aseguró hoy que redoblará sus esfuerzos para potenciar aún más su programa nuclear y de misiles, y así situarse militarmente al nivel de EE.UU., en respuesta a la "provocación atroz" de las sanciones impuestas por la ONU.

El régimen de Kim Jong-un quiso lanzar un mensaje muy contundente a la comunidad internacional en el que en lugar de achicarse por las medidas de presión impuestas el lunes prometió que incrementará sus esfuerzos militares.

A través de un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores norcoreano criticó duramente las sanciones y las calificó como "una provocación atroz destinada a privar a la República Popular Democrática de Corea (nombre oficial del país) de su legítimo derecho a la autodefensa y a sofocar por completo a su Estado y a su pueblo mediante un bloqueo económico a gran escala".

Pyongyang, que culpa a Washington de esta situación, advierte de que para mantener "la paz y la seguridad en la región" es necesario establecer "una situación de equilibrio" militar con EE.UU., lo que supone una apuesta por seguir incrementando sus capacidades de defensa.

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad un nuevo paquete de sanciones destinadas a ahogar económicamente a Corea del Norte en respuesta a su última prueba nuclear y que incluyen limitaciones sobre sus importaciones de petróleo, además de prohibir sus exportaciones de textiles.

En la primera reacción oficial desde Pyongyang, que rechaza "categóricamente" las sanciones propuestas por EE.UU., se sostiene que estas duras medidas punitivas solo servirán para que Pyongyang "verifique que el camino que adoptó es absolutamente correcto" en relación a su condenado programa nuclear y de misiles.

En este sentido, Corea del Norte promete "llevar su lucha hasta el final" y asegura que "redoblará sus esfuerzos para incrementar la fortaleza que permite proteger la soberanía y el derecho a existir", señala el comunicado recogido por la agencia estatal KCNA.

Pyongyang, que culpa a Washington de esta situación, advierte de que para mantener "la paz y la seguridad en la región" es necesario establecer "una situación de equilibrio" militar con EE.UU., lo que supone una apuesta por seguir incrementando sus capacidades de defensa.

El comunicado se hizo eco de los comentarios del martes del embajador del país en la ONU, Han Tae Song, quien dijo que Pyongyang estaba “listo para usar grandes medidas”.

“Las medidas ... harán que Estados Unidos sufra el mayor dolor que ha experimentado en su historia”, dijo Han.

El diario norcoreano Rodong Sinmun acusó a Corea del Sur de ser una “marioneta” de Washington, criticando el acuerdo de Seúl con Estados Unidos para cambiar una norma bilateral que ahora permite al Sur usar sin límites cargas explosivas en sus misiles.

El Consejo de Seguridad de la ONU acordó impulsar las sanciones contra Corea del Norte, prohibiendo sus exportaciones textiles y limitando el suministro de combustible, además de hacer ilegal para las empresas extranjeras formar sociedades conjuntas con entidades norcoreanas.

La resolución de la ONU se desencadenó por las pruebas de Corea del Norte de lo que dijo era una bomba de hidrógeno.

Los daños en el terreno montañoso del lugar de la prueba nuclear norcoreana en Punggye-ri visto en imágenes de satélite tomadas tras el último test eran más grandes que los vistos en las cinco pruebas anteriores, dijo el proyecto 38 North, con sede en Washington.

El Norte acusa a Estados Unidos, que tiene 28.500 militares en Corea del Sur, un legado de la Guerra de Corea de 1950-53, de planes de invasión.

Corea del Norte ha probado misiles capaces de alcanzar Estados Unidos, pero los expertos dicen que es probable que pase al menos un año antes de que pueda tener un misil nuclear operativo que pueda amenazar el territorio continental estadounidense.

Trump ha prometido que no permitirá que eso suceda.

El borrador inicial estadounidense, más duro, fue rebajado para lograr el apoyo de China y Rusia, ambas con derecho de veto en la ONU. Finalmente no se impuso un embargo completo a las exportaciones de combustible a Corea del Norte, la mayoría de las cuales procede de China.

“Creemos que es otro paso muy pequeño, no un gran acuerdo”, dijo Trump a periodistas al inicio de una reunión con el primer ministro malasio, Najib Razak.

* Con información de DW y Reuters.