Bruselas. La Unión Europea exhortó a Serbia y Kosovo a negociar pese a la negativa de Belgrado a reconocer la independencia de su antigua provincia, destacando el incentivo de una eventual membresía del bloque.

Tanto Serbia como Kosovo esperan unirse a la UE algún día, pero diplomáticos dicen que cualquier avance será difícil si sus relaciones no mejoran.

La semana pasada, un veredicto no vinculante de la Corte Internacional de Justicia determinó que la secesión de Kosovo en 2008 no violaba la ley internacional.

A ojos de la jefa de Política Exterior de la UE, Catherine Ashton, el dictamen debería ser una oportunidad para salvar las diferencias.

"Lo que le ofrecí a Pristina y Belgrado es que el futuro de ambos está en la Unión Europea (...) espero que quieran avanzar y comenzar las discusiones", dijo en una rueda de prensa tras una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la UE.

El bloque ha luchado por hallar una posición común respecto a Serbia, que solicitó la membresía en diciembre, y Kosovo.

Cinco de los 27 Estados del conglomerado -Chipre, Eslovaquia, Rumania, España y Grecia- aún se niegan a reconocer a Kosovo como independiente.

Varios Gobiernos del bloque presionaron el lunes por un compromiso, sugiriendo que un progreso más rápido para Serbia alentaría a Belgrado a enmendar lazos con Kosovo.

Diplomáticos dijeron que podrían pasar meses antes de que la UE acuerde un avance sobre la petición serbia, ya que algunos Estados podrían exigir que primero capture a sospechosos de crímenes de guerra.

Los prospectos de un progreso diplomático entre Serbia y Kosovo parecen escasos.

El lunes, el Parlamento serbio comenzó a debatir una resolución que pide nuevas conversaciones sobre el estado de Kosovo en Naciones Unidas, una medida que podría agravar aún más las relaciones.