París. La Unión Europea intensificó este domingo la presión para que Grecia establezca rápidamente un gobierno de unidad nacional y apruebe el nuevo programa de rescate del bloque, diciendo que la permanencia de Atenas en la zona euro estaba en juego.

El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios de la Unión Europea, Olli Rehn, dijo a Reuters: "hemos llamado a un gobierno de unidad nacional y estamos convencidos de que es el medio más eficaz para restaurar la confianza y cumplir con los compromisos".

Grecia puso a prueba la confianza de sus socios de la zona euro esta semana y elevó sus riesgos de tener que abandonar el bloque de la moneda única, pero ahora parecía estar encaminándose hacia el rumbo correcto, indicó Rehn.

"Los políticos de Atenas continúan con sus esfuerzos por recuperar la confianza (del bloque) y mañana necesitamos un informe convincente del ministro de Finanzas (Evangelos) Venizelos en el Eurogrupo", sostuvo Rehn a Reuters en una entrevista telefónica.

Los 17 ministros de Finanzas de la zona euro se reunirán en Bruselas este lunes por la noche.

Los comentarios de Rehn se dieron a conocer después de que el líder de la oposición conservadora griega, Antonis Samaras, exigiera la renuncia del primer ministro George Papandreou antes de cooperar en la formación de un gobierno de transición que conduzca a elecciones.

Rehn insistió en que el actual Parlamento en Atenas primero debe aprobar el nuevo plan de rescate y las medidas de implementación para que Grecia reciba el próximo tramo de préstamos internacionales que se necesitan con urgencia.

El gobierno griego ha dicho que se quedará sin dinero a mediados de diciembre, cuando se enfrente a los próximos grandes reembolsos de bonos, a menos que reciba un tramo de ayuda de 8.000 millones de euros (US$11.000 millones) que originalmente debía llegar el mes pasado.

"Es esencial que las principales fuerzas políticas se comprometan a la negociación del segundo programa, incluyendo la reducción de la deuda del sector privado, y lo aprueben en el Parlamento, además de apoyar las medidas concretas necesarias para ponerlo en práctica", aseveró.

Rehn agregó que los socios europeos de Atenas "debieron encarar un abuso de confianza por parte de Grecia, lo que significaba que Grecia había tomado un curso que la llevaría fuera de la zona euro".

"No queremos eso, pero debemos estar preparados para cualquier escenario, incluyendo ese, en aras de salvaguardar la estabilidad financiera y salvar al euro", señaló.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, citaron a Papandreou a Cannes después que el líder griego convocara a un referendo sobre el plan de rescate acordado con líderes de la zona euro el 27 de octubre.

El plan de Papandreou, el cual fue cancelado más tarde, provocó pánico en los mercados financieros. Tanto Merkel como Sarkozy dijeron al líder griego que su país no recibiría un solo centavo de ayuda adicional hasta que confirmara su compromiso con la UE.