Bogotá. El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, rechazó este jueves que su hijo mayor haya usado influencias en el nombramiento de un funcionario público, en respuesta a una solicitud de investigación emitida por la Corte Suprema de Justicia a la Fiscalía General.

Se trata del capítulo más reciente de una agria disputa que mantiene el saliente mandatario con las altas cortes de justicia, que ha llevado cerca de la ruptura las relaciones entre ambos poderes en la nación andina.

"Quiero decir, bajo la gravedad del juramento a mis compatriotas, que estos hijos míos no han intervenido en nombramientos, contratos o en decisiones del Estado", dijo Uribe al leer una declaración a los periodistas.

"Mi hijo Tomás acudirá con toda la integridad a la investigación que la Fiscalía quiera adelantar", agregó Uribe, flanqueado por sus hijos Tomás y Jerónimo.

Un testigo señaló que Tomás Uribe habría ubicado a un recomendado suyo en una notaría pública.

La Corte Suprema envió a la Fiscalía General copias de una investigación que realiza contra legisladores que posiblemente recibieron beneficios a cambio de apoyar proyectos clave en el Congreso.

Tomás Uribe no es congresista, pero medios locales han recogido declaraciones del testigo Manuel Cuello, quien lo mencionó dentro de una lista de personas que recibieron beneficios burocráticos por apoyar el proyecto que permitió la primera reelección de Uribe en el 2006.

El presidente también rechazó que se hayan entregado puestos públicos a cambio de apoyo a proyectos de ley en el Congreso y dijo que los nombramientos se hicieron por méritos.

Uribe fue reelegido para el periodo del 2006 al 2010 con una de la más altas votaciones en la historia del país.

Varios de los más cercanos colaboradores de Uribe en la Presidencia también son investigados por la justicia, acusados de haber ordenado seguimientos y escuchas ilegales a magistrados, políticos opositores y periodistas.