El gobierno de Uruguay dejó en claro su apoyo al cerco político y diplomático que la región estableció sobre Paraguay, pero no está dispuesto a establecer sanciones de tipo económico.

Esa posición oficial será respaldada por el Frente Amplio, que de todas maneras, impulsa presionar al máximo a Paraguay para que Fernando Lugo retorne al poder.

El presidente José Mujica afirmó este lunes que la remoción de Lugo “desde el punto de vista real es una especie de golpe de Estado parlamentario” que de todos modos, no debe responderse con un bloqueo económico al nuevo gobierno de Federico Franco, “porque eso lo termina pagando la gente”.

Esa posición es la que Uruguay llevará a la próxima cumbre de presidentes del Mercosur que se reunirá este jueves y viernes en Mendoza (Argentina).

Hasta el momento la Unasur –donde no todos los presidentes estaban convencidos por igual sobre cómo responder a los que está ocurriendo en Paraguay– actuó con una sola voz condenando la destitución de Lugo que cayó tras un juicio político que prevé la Constitución de su país.

El único que adelantó sanciones económicas fue el venezolano Hugo Chávez que ya ordenó cortar la venta de petróleo a Paraguay. Tanto Mujica, como el canciller Luis Almagro señalaron este lunes en diferentes ocasiones que no apoyarán ese camino.

En el mismo sentido se expresó también este lunes la administración chilena de Sebastián Piñera que tampoco aceptará medidas de corte económico contra Paraguay.

Una de las primeras señales del aislamiento al que se someterá a Paraguay quedó plasmada ayer cuando los presidentes Cristina Fernández (Argentina), Dilma Rousseff (Brasil) y José Mujica (Uruguay) junto al primer ministro de China, Wen Jiabao participaron de una teleconferencia internacional sobre la estrategia de vincular al Mercosur con el gigante asiático.

En ese diálogo fue excluido Paraguay, socio fundador del bloque regional y en ningún momento se mencionó lo que ocurrió con Lugo.

El ministro Almagro, que invitó a una conferencia de prensa a algunos medios, afirmó que no existirá “ningún boicot” a Paraguay. Explicó, según lo publicó la página web de Presidencia, que la decisión del Mercosur y los países asociados fue suspenderle a Paraguay el derecho de participar en procesos de decisión, pero no los derechos económicos y comerciales que Paraguay ha ido generando.

“Nunca aceptaremos medidas que puedan afectar al pueblo paraguayo que bastante ha sufrido en esta situación donde en un juicio sumario, 39 senadores pasan por alto al 40% del electorado que fue el que eligió a Lugo”, afirmó Almagro.

El canciller aclaró que esa situación de suspensión, deja pendiente la decisión del senado paraguayo para el ingreso de Venezuela al bloque regional, por lo que el país caribeño deberá seguir esperando. Según supo El Observador, Argentina propuso aprovechar el escenario planteado para votar la incorporación de Venezuela al Mercosur.

A iniciativa de Uruguay, los cancilleres de la región viajaron la semana pasada a Asunción –estaban todos en la cumbre Río+20–para pedir que el juicio político a Lugo se realice con todas las garantías del debido proceso, aspecto que, por la celeridad y poco tiempo que se dio a la defensa, ahora es cuestionado.

Mujica, en tanto, le recomendó ayer al nuevo jefe de Estado paraguayo que “acelere” las elecciones previstas para abril próximo y dijo que lo ocurrido en ese país fue un golpe como el que antes hubo en Ecuador y Honduras y “ese tipo de cosas no se pueden seguir dejando pasar por alto”, concluyó.