El hombre se mueve a su aire, muchas veces se lo acusa de decir lo que piensa sin pensar lo que dice, y no parece muy dispuesto a que lo asesoren ni a jugar demasiado en equipo si eso le hace perder libertad.

Por eso, desde que asumió la presidencia de la República, José Mujica ha sido figura destacada en muchas de las desinteligencias, malentendidos y desencuentros en los que participó junto a miembros de su gabinete de ministros.

El caso del inefable y supuesto video de supuestos militares enojados con la prisión de algunos de sus camaradas fue quizá la imagen más patente de esa clase de teléfono descompuesto que a veces comunica a los jerarcas.

Pero antes hubo idas y vueltas en asuntos tan dispares como las reservas del Estado, la inflación y la ley de Caducidad. El caso del video está fresco.

Mujica le pidió al ministro de Defensa, Luis Rosadilla, que les mandara una carta a los líderes políticos y a jerarcas públicos advirtiéndoles que había una especie de conjura militar.

Luego el semanario Búsqueda informó sobre la existencia del video con las amenazas y tanto Rosadilla como Eduardo Bonomi (Interior) dijeron desconocer si esa grabación era real.

Al final Mujica dijo que sí, que él la había visto. Rosadilla tuvo que ir al Parlamento a dar las explicaciones de un asunto del que desconocía muchos de sus detalles.

Resultado: Rosadilla y Bonomi serán interpelados la semana próxima en el Senado.

En estos días, la cámara alta aprobó la eliminación de la ley de Caducidad con el resultado colateral de la renuncia a su banca de Eleuterio Fernández Huidobro y el voto disconforme de Jorge Saravia.

Pero ese día llegó luego de un proceso en el que Mujica y la Cancillería fueron participantes de un fuerte entredicho. El ministro de Relaciones Exteriores, Luis Almagro, fue uno de los principales redactores del proyecto de eliminación de la ley y su aporte contó con el consentimiento del presidente Mujica.

“El presidente de la República, como corresponde, ha ilustrado a la Cancillería acerca de cuál es su voluntad y su posición en este tema. Por eso, cuando el canciller, que está bajo las órdenes del presidente, adopta una posición, lo hace en concordancia con la voluntad del presidente”, dijo el vicecanciller Roberto Conde el 7 de octubre de 2010 en el Parlamento. El propio Almagro declaró que sus pasos tenían el aval de Mujica.

Sin embargo, el 18 de noviembre de 2010 Mujica publicó un comunicado en la página web de Presidencia en el que desautorizaba los dichos Almagro y de Conde: “Los aportes realizados por el canciller Almagro en una comisión del Frente Amplio no fueron decisión del gobierno sino colaboración militante y personal del mismo”, escribió.

Economía. Apenas unos días después de asumir, Mujica había dicho que las reservas del Banco Central iban a ser usadas para obras de infraestructura, pero luego el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, sostuvo que en realidad iban a ser utilizadas mayormente para pago de deuda.

Durante 2010 y principios de 2011 Lorenzo y el vicepresidente Danilo Astori dijeron que este año el gobierno cumpliría con su compromiso de bajar dos puntos de IVA. Poco después, Lorenzo negó que esa meta tuviera fecha específica.

Por esos días también hubo rumores acerca de la sustitución de Lorenzo por diferencias con la Oficina de Planeamiento y Presupuesto en donde es fuerte el Movimiento de Participación Popular. Mujica tuvo que salir a ratificar el rumbo económico.

La semana pasada Mujica sostuvo que su mayor temor a corto plazo era la cotización del dólar con respecto a Brasil. Enseguida Astori aseguró que la mayor amenaza para el gobierno es la inflación.

Un año de gobierno, muchas desinteligencias.