Montevideo. La fiscal en crimen organizado, Mónica Ferrero, solicitó el embargo genérico de las cuentas del ex comandante en jefe de la Armada, Juan Fernández Maggio, y de otros cuatro oficiales navales, por los US$600 mil que se gastaron en una compra ficticia.

La fiscal tiene serias dudas del destino de esos fondos que no pudieron ser justificados y pretende recuperarlos al final del proceso si se probara que fueron a parar a los bolsillos de los marinos.

Según el dictamen de la fiscal, al que accedió el diario El Observador, la fiscal concluyó que salieron en total $11.679.538 de la Armada para pagos de compras inexistentes, retiradas en cinco cheques.

“No pueden probar que el dinero obtenido mediante engaño lo utilizaron para la Armada y, lo que es peor aún, cómo prueban que se gastó la totalidad en beneficio de esta, si hasta ahora no han podido probar el legal ingreso de toda la cifra cobrada”, indicó Ferrero.

Para confirmar la sospecha, evaluó que si hubieran necesitado fondos para cubrir las necesidades de la Armada podían haber recurrido a la vía legal, solicitar refuerzo de rubros, pero “no esta burda maniobra de compras falsas, que en el camino fue dejando millones de pesos del Estado en manos de quienes hasta ahora no han podido legalmente probar su destino”.

La fiscal indicó que aún resta probar si no hubo enriquecimiento o beneficio personal de sus partícipes y subrayó que las facturas agregadas fueron destinadas a gastos “que no aparentan ser urgentes y necesarios”.

Además la Justicia seguirá investigando a otros seis oficiales, entre ellos el ex jefe de Estado Mayor, Manuel Burgos. Lo hará a través del expediente aparte que pidió abrir para indagar si los implicados cometieron lavado de activos. La investigación levanta dudas sobre todas las compras realizadas por la Armada.