Montevideo. La Justicia uruguaya en Crimen Organizado determinó la investigación de varias empresas extranjeras luego de que se constataran irregularidades en varias compras de la Armada. Entre 2007 y 2009, se concretaron 72 compras por el régimen de excepción y se gastó en ellas más de US$5 millones. La fuerza de mar fraguaba compras, que aparecían facturadas, pero luego desviaba el dinero hacia otros fines, informó el diario El Observador.

Entre las irregularidades figuran las dos compras por US$ 600.000 de una grúa y un banco de pruebas para motores que están siendo investigadas por la jueza Graciela Gatti y la fiscal Mónica Ferrero.

De un relevamiento de la página web de compras estatales realizado por El Observador, surge que en más de la mitad de las compras (47) figura como proveedor el propio Comando General de la Armada (CGA). Fuentes de la Armada dijeron que eso ocurre cuando los proveedores son empresas del exterior.

En las dos compras indagadas por la Justicia también figura el Comando de la Armada como proveedor. Según los datos en poder de la jueza, ambos aparatos figuran como adquiridos a una empresa estadounidense que existe. La compra 26/2008 corresponde a la grúa que tuvo un costo de $4.359.489, mientras que el banco para mantenimiento mecánico fue adquirido por $ 8.094.089. Ambas fueron adjudicadas en enero de 2009. En ninguna de las dos aparece el acta de adjudicación, donde deberían figurar los responsables de la compra.

De acuerdo con los datos de la página de compras, en el año 2009 se gastaron US$ 1.308.104 ($15.787.009 y US$ 608.109) y 7.696 euros por vía de este tipo de compras por excepción, mientras que en 2008 llegaron a los US$ 2.355.795 ($ 49.320.935) y en 2007 a US$ 1.645.867 ($ 38.618.643). En todos los casos el dólar se calculó según el promedio anual.

Además, figuran 17 empresas privadas locales como proveedoras de distintos bienes. La información sobre las compras estatales señala que esas empresas vendieron a la Armada equipos hidrográficos, chapas de acero, turbocompresores, hidrolavadoras, equipos de navegación para aeronaves, otra grúa hidráulica, repuestos para radar, un autoelevador, y un pontón de levante, entre otros bienes.

Fuentes de la investigación dijeron a El Observador que en las compras por excepción del año 2009 hay una decena que resultan sospechosas. Entre ellas se señaló la adquisición registrada con el 90019 que incluyó un cargador de batería, 382 tornillos de hierro y 210 tornillos de acero por US$ 65.760; también la compra 16 por la que se adquirió equipamiento lumínico para la seguridad de la navegación por US$ 86.240.

En este caso el trámite no concluyó porque la Auditoría Interna exigió a partir de julio de 2009 que se agregara el documento aduanero de importación.