Con el debate interno por la ley de Caducidad aún caliente, el presidente José Mujica desató otro enfrentamiento dentro el oficialismo, ahora por su decisión de aumentar los impuestos a los propietarios de tierras.

La iniciativa del Mujica choca de frente con la línea económica que defiende el vicepresidente Danilo Astori y se suma a un debate interno por cambios tributarios que tiene a mal traer al oficialismo desde comienzos de año.

Con su decisión de gravar más a las extensiones de tierras superiores a las dos mil hectáreas, el presidente Mujica una vez más tomó partido por la línea económica que promueve la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) en contra de la opinión predominante en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

En la OPP Mujica puso a un hombre de su confianza, el economista Gabriel Frugoni, del MPP. Al frente del MEF está un hombre del riñón de Astori, el también economista Fernando Lorenzo, del Nuevo Espacio.

Este miércoles, cinco días después que Astori pidiera no hacer más anuncios y comentarios públicos sobre eventuales nuevos tributos, el presidente Mujica declaró al semanario Búsqueda que su intención es gravar más a los propietarios de tierras mayores a las 2.000 hectáreas.

Además, la decisión del presidente choca con la posición de su ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, que rechaza las iniciativas tendentes a aumentar los impuestos al sector agropecuario.

Nuevo lío interno. En este nuevo lío interno quedan enfrentados los dos sectores más grandes del Frente Amplio (FA). Por un lado el MPP de Mujica y por otro el Frente Liber Seregni de Astori. Este último grupo lo integran Asamblea Uruguay, Nuevo Espacio y Alianza Progresista.

Juntos, mujiquistas y astoristas son más de la mitad del FA, en caudal electoral y en bancas parlamentarias.

El Observador supo este miércoles que desde los sectores astoristas se niegan a votar en el Parlamento nuevos impuestos al agro. Otro dato que no pasa desapercibido: el sábado pasado Astori reclamó públicamente al oficialismo no hablar más de cambios tributarios.

“Sigamos haciendo un esfuerzo por eliminar comentarios absolutamente innecesarios y propuestas de todo tipo cuya finalidad no se comprende bien”, dijo el vicepresidente en el 17 aniversario de su sector, Asamblea Uruguay.

“Hay que eliminar los comentarios innecesarios que desde el punto de vista público se hacen sobre política económica”, sentenció. La advertencia fue leída como un mensaje para el MPP, para el Partido Comunista y para Frugoni, el director de la OPP, que en abril había anunciado públicamente que el debate por los cambios tributarios no había culminado porque aún restaba definir “la cuestión de la tierra”.

Pero este miércoles, cinco días después que Astori pidiera no hacer más anuncios y comentarios públicos sobre eventuales nuevos tributos, el presidente Mujica declaró al semanario Búsqueda que su intención es gravar más a los propietarios de tierras mayores a las 2.000 hectáreas.

Y consultado este mismo miércoles por la prensa, a la salida de la residencia del embajador argentino en Montevideo, Mujica ratificó su decisión y dijo que no le importan las diferencias internas sobre el tema.

“El presidente de esta no se baja”, sentenció. “A los que tienen más de 2.000 hectáreas le vamos a pedir unos pesitos más, y a los que tienen más de 100.000 hectáreas le vamos a pedir un poco más”, sentenció Mujica y se fue refunfuñando.