La decisión de terminar con Pluna fue tomada como propia por todo el Consejo de Ministros.

Hacia afuera el gobierno se muestra unido y respalda la decisión “urgente”.

Pero puertas adentro la cosa es muy distinta. Este  lunes en la Torre Ejecutiva todos trabajaron juntos para buscar una salida al problema. Pero un rato después se conoció la nota redactada por el vicepresidente Danilo Astori –que no había ido al Consejo– en la que cuestionó duramente la decisión del presidente José Mujica de avalar el ingreso de Venezuela al Mercosur.

Esa carta cayó como balde de agua fría, al menos en el sector mujiquista del gabinete, que a pesar de las diferencias estaba intentado colaborar con la salida a una nueva dificultad.

En cuanto a Pluna, a pesar de que la noticia es difícil de digerir para todos y se apoyará la solución que complique menos al país, desde el MPP y dirigentes afines al presidente Mujica se ve con disimulada satisfacción que sean los integrantes del bloque liderado por Astori quienes deban enfrentar el tema.

En especial porque el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, mano derecha del vicepresidente, nunca terminó de “cerrar” para el mujiquismo y los intentos de hacerlo a un lado de las decisiones económicas trascendentes siempre sobrevolaron.

El fortalecimiento de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) –encabezada por dirigentes que responden al presidente– en la Rendición de Cuentas es clara muestra del siempre negado “equipo económico alternativo” que viene ganando espacio en un terreno que Astori y Lorenzo dominaban sin intromisiones.

Incluso desde el MPP se ha sugerido informalmente a dirigentes de la oposición que si Lorenzo tiene que asumir la responsabilidad del asunto, a ellos no les afectará, según pudo saber El Observador.

Es que, además, todas las decisiones vinculadas con la aerolínea responden al bloque astorista. Desde la asociación de Pluna con Leadgate, bajo la administración de Víctor Rossi al frente del Ministerio de Transporte, con el respaldo de Astori y del propio expresidente Tabaré Vázquez, todas las decisiones fueron tomadas por ese sector. En aquel momento –año 2007–desde el FA varios criticaban la asociación con ese privado, y no fue solo el MPP. El Partido Comunista insistió hasta el cansancio en la inconveniencia de entregar al consorcio el 75% de las acciones, pero sus reclamos no encontraron respuestas.

“No me gusta (Matías) Campiani”, es una de las frases del entonces senador Mujica que hoy se recuerdan y por eso ahora sus allegados se sacuden la responsabilidad y miran directamente a los seguidores de Astori a la hora de encontrar responsables de la situación en la que hoy se encuentra el gobierno.Las rencillas y los celos entre los dos bloques no son nuevos, pero últimamente se han visto potenciadas con declaraciones públicas que no intentan ocultar diferencias.

La semana pasada, Astori marcó su postura discordante con la decisión adoptada en la cumbre del Mercosur. “Danilo se equivocó”, dijo Mujica, y logró que la mayoría de los legisladores del sector se abroquelaran a su postura y se ubicaran, una vez más, en la vereda opuesta de su eterno rival en la interna.