Con avances para un acuerdo en el dragado de los ríos de la Plata y Uruguay, además de convenios en área de Salud e Interior, terminó en la tarde de este miércoles en Buenos Aires la segunda reunión bilateral de ministros de los gabinetes de Argentina y Uruguay.

El encuentro tiene lugar en el Palacio San Martín y es presidido por los cancilleres Héctor Timerman (Argentina) y Luis Almagro (Uruguay).

Se trata de la segunda reunión bilateral de este tipo desde que en junio de 2010 el presidente José Mujica y su par argentina, Cristina Fernández, establecieran mecanismos de encuentro entre sus gabinetes.

La Cancillería argentina informó en un comunicado que en la cita de este miércoles los ministros "abordarán los temas de agenda común y elaborarán estrategias sectoriales en materias tales como energía, integración productiva, conectividad física, desarrollo fronterizo, salud, cultura, ciencia y tecnología y cooperación, entre otros".

Por parte de Uruguay asisten los ministros de Interior, Eduardo Bonomi; de Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich; de Transporte y Obras Públicas, Enrique Pintado; de Industria, Energía y Minería, Roberto Kreimerman; de Salud, Daniel Olesker; de Agricultura, Tabaré Aguerre; de Vivienda, Graciela Muslera; de Desarrollo Social, Ana Vignoli, y el canciller, Almagro.

Por parte de Argentina, estarán presentes los ministros de Exteriores, Héctor Timerman; del Interior, Florencio Randazzo; de Industria, Débora Giorgi; de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; de Agricultura, Julián Domínguez; de Turismo, Enrique Meyer; de Justicia, Julio Alak; de Trabajo, Carlos Tomada; de Salud, Juan Manzur; de Educación, Alberto Sileoni; y de Ciencia, Lino Barañao.

Mujica y Fernández se reunieron el pasado 25 de febrero en Buenos Aires, ocasión en la que acordaron la construcción conjunta de una planta regasificadora flotante que estará localizada en aguas del Río de la Plata, a unos 12 kilómetros de la costa uruguaya, y que demandará una inversión de US$ 17,2 millones.

Pero el asunto que acaparó el diálogo bilateral en las últimas semanas ha sido la decisión del gobierno de Fernández de ampliar de 400 a 600 los productos sometidos al régimen de licencias no automáticas para su importación a Argentina, algo que ha generado fuertes críticas entre industriales y exportadores uruguayos.

En rigor, la resolución adoptada por Argentina no impide el ingreso de los productos comprendidos en la medida, sino que somete el trámite del permiso para importar a un proceso de revisión que puede durar hasta 60 días.

El pasado viernes, en una reunión de altos funcionarios celebrada en Buenos Aires, ambos países acordaron la creación de un mecanismo de consulta permanente que dirima cualquier conflicto que pueda surgir en la aplicación del sistema de licencias no automáticas para el caso de las importaciones de Uruguay.