Lima. El premio Nobel de Literatura 2010 Mario Vargas Llosa, opinó hoy que el espectáculo ha ganado el protagonismo en la campaña electoral presidencial, y no la lucha ideológica, como medio para conquistar al electorado, lo que a su juicio resulta lamentable.

“Creo que en esta campaña lo hemos visto de una manera flagrante; el espectáculo es lo que prima, no las ideas, no las convicciones políticas, no hay visiones de conjunto, hay espectáculo, se trata de conquistar al público por espectáculo”, subrayó.

El autor de “Conversación en la Catedral” señaló que la política en el Perú ha pasado de ser “una política mediocremente ideológica a ser tristemente una política de espectáculo”.

Indicó que esto no es solo un fenómeno en la política peruana, sino que es mundial, tema sobre el cual se encuentra escribiendo un ensayo.

“La pena para mí de esta campaña es que no ha habido lucha ideológica, ha habido un torneo de payasadas, pero lucha ideológica muy poco”, subrayó.

Asimismo, señaló que no sólo los políticos más mediocres utilizan el espectáculo como forma de llegar al público, sino que "a veces son los más inteligentes los que se convierten en payasos porque es la única manera (de ganar) -piensan- y se lo dicen sus asesores, de conquistar un público, eso se da en todas partes”.

Refirió que el Perú ya lleva 10 años de crecimiento, y resulta patético ver esta forma de hacer campaña electoral en un país dinámico que está avanzando y ha abierto la mentalidad de la población.

“Hay una clase media que ha crecido mucho y que tiene una mentalidad muchísimo más abierta, pero creo que en el campo político tenemos todavía un rezago muy considerable sobre lo que está ocurriendo en el Perú en otros planos”, dijo en RPP.

Por otra parte, lamentó que los mejores talentos del país no participen en la política del país por estar tan desprestigiada.

“Los ciudadanos más puros, más idealistas, no van a hacer política, prefieren dedicarse a otras actividades porque sobre la política pesa como una especie de espada de Damocles, la idea que la política es sucia, corrupta, que quienes hacen política o se manchan o son triturados por esa maquinaria corruptora”, dijo.

Por ello, instó a combatir esta falta de interés en participar en la política, porque podría ser “la muerte de la democracia”, tan grave como la muerte por una dictadura, pero esa es una realidad de nuestro tiempo.

De otro lado, señaló que mantendrá su posición de no intervenir en la primera vuelta de la campaña electoral, y solo en la segunda vuelta, si habría un peligro de retorno del autoritarismo.

“Solo en la segunda vuelta (intervendría), si hubiera un peligro de retorno al autoritarismo, de destrucción del sistema democrático que, aunque imperfecto, está funcionando hoy día en el Perú”, subrayó.

El autor de “La guerra del fin del mundo”, señaló que si bien el Perú es un país que crece y se integra al mundo, “hay todavía esos prejuicios profundamente arraigados que tienen que ver con esa forma tan primaria de concebir la realidad que es el nacionalismo”

“Es imposible hoy ser un país moderno si no te abres al mundo y si no traes al mundo a tu mundo, eso es absolutamente fundamental, eso está ocurriendo en el Perú, eso tiene digamos, poco a poco una transformación de la idea del país”, dijo.