Miami. La lucha que el presidente Hugo Chávez libra contra el cáncer ha alborotado a quienes se han exiliado de Venezuela y son profundamente críticos del mandatario, pero pocos creen que anuncie el fin de su Gobierno luego de 12 años en el poder.

Decenas de miles de venezolanos escaparon del país productor de petróleo en la última década para huir de una serie de problemas, entre los que enumeran el aumento de los delitos, las reducidas oportunidades económicas y la persecución política.

Muchos se instalaron en el sur del estadounidense estado de la Florida y se sumaron a la comunidad de exiliados cubanos virulentamente anti-comunista, convirtiendo a la zona en un bastión opositor a Chávez.

El anuncio del mandatario venezolano la semana pasada de que había sido operado de un tumor canceroso en Cuba desató rumores y especulaciones dentro de la comunidad de exiliados.

Aunque muchos se oponen enérgicamente a Chávez, cuyas políticas socialistas han polarizado a la nación sudamericana, hubo pocas señales de regodeo por su enfermedad.

Representantes de la oposición dicen que podría haber un millón de venezolanos viviendo en el exterior. Y la mayoría afirma que no volverá a su hogar mientras Chávez siga en el poder.

Junto a las críticas que lanzan a su gobierno por ocultar los detalles de su condición, muchos dicen que esperan que finalmente sea derrotado en las elecciones presidenciales del próximo año.

Chávez, de 56 años, quien volvió sorpresivamente a Venezuela el lunes desde Cuba, admitió que deberá seguir un "estricto" tratamiento médico.

Eso podría provocar un cambio drástico en su dinámico estilo de gobierno en un momento en que sus enemigos buscan capitalizar los problemas económicos y sociales de cara a los comicios.

Aun así, algunos de los que se exiliaron creen que es demasiado pronto para decir cómo se modificará el escenario político venezolano.

"Chávez no se vence tan fácil", dijo Sara Pérez, de 44 años, quien trabaja en una compañía de turismo. "Es el tipo de líder que puede beneficiarse de una enfermedad y sacar una ventaja política", agregó.

La mujer habló en "El Arepazo", un restaurante en el suburbio Doral de Miami, al que se conoce como "Doralzuela" debido a la cantidad de venezolanos que viven allí.

Umberto Lucas, un piloto de 44 años y crítico de Chávez, miraba desde una mesa cercana una pantalla de televisión que transmitía el canal opositor venezolano Globovisión.

"La situación es muy confusa", dijo. "Ningún médico dio un diagnóstico. ¿Quién sabe si lo que dice es la verdad?", se preguntó.

Incluso antes del anuncio de Chávez sobre su enfermedad y su posterior regreso, el provocador líder socialista dominaba las conversaciones de los expatriados venezolanos en Miami, al igual que Fidel Castro ha obsesionado a los exiliados cubanos en la ciudad durante décadas.

Las conversaciones en las fiestas de cumpleaños infantiles o las comidas organizadas por venezolanos rápidamente derivan en Chávez y las noticias políticas de su país.

Difícil volver mientras Chávez siga en el poder. Con las especulaciones candentes sobre su enfermedad, muchos de los que se exiliaron se comunicaron por mensaje de texto o chat con sus familiares o amigos en Venezuela para saber de los últimos rumores.

Los profesionales de clase media y los ricos han dominado el éxodo de venezolanos en los últimos años. En menor cantidad, otros han preferido países de América del Sur.

Representantes de la oposición dicen que podría haber un millón de venezolanos viviendo en el exterior. Y la mayoría afirma que no volverá a su hogar mientras Chávez siga en el poder.

Un empresario que manejaba una compañía de banquetes en Caracas, pero que se instaló en Guatemala el año pasado, dijo que le encantaría regresar con su familia -y su dinero- a Venezuela si Chávez desapareciera de la escena política.

"Amo a mi país, nunca me quise ir", aseguró el hombre de 43 años, padre de dos hijos, que pidió no ser identificado y hoy está involucrado en el sector de la construcción en Guatemala. El viaja constantemente a Venezuela para visitar a amigos y parientes.

"Con Chávez, es simplemente imposible hacer negocios. Si Chávez se va, y Venezuela vuelve a ser democrática, vuelvo en el primer avión", enfatizó.

Pero otros fueron más cautelosos con respecto a las oportunidades de que un futuro Gobierno sin Chávez pueda favorecer una corriente de regreso hacia Venezuela.

"El exilio de Venezuela ha sido por goteo y creo que así será la vuelta", dijo Luis Pacheco, ex ejecutivo de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) que ahora vive en Colombia.

El y otras cerca de 20.000 personas fueron expulsados de sus puestos luego de una huelga contra el Gobierno entre el 2002 y el 2003 y fueron reemplazados por empleados leales a Chávez.

Lucas, el piloto, afirmó que es "es demasiado prematuro para pensar en tiempos sin Chávez" ahora que el líder de izquierda está de vuelta en Venezuela buscando demostrar que sigue al mando.

Un Chávez pálido pero desafiante saludó a su pueblo el martes en el bicentenario de la independencia de Venezuela, pero lo hizo desde adentro del palacio presidencial de Miraflores en vez de participar personalmente de los festejos.

Lucas dijo que le preocupa que la incertidumbre política sólo se profundice si Chávez es forzado a abandonar la presidencia.

"Si es que se cae Chávez, hay que esperar 10 años para que el país se recomponga", aseguró. "No sé si yo estaría demasiado viejo para volver", concluyó.