Caracas. Venezuela tiene el ojo puesto en la radioterapia a la que se someterá el presidente Hugo Chávez, que regresó de Cuba tras ser operado por una recaída del cáncer cuando la campaña hacia las elecciones de octubre se intensifica.

Apenas pisó Caracas, Chávez convocó a sus seguidores al palacio presidencial este sábado donde dijo que dará "lineamientos", una muestra de que volverá a la batalla electoral a pesar de las dudas surgidas por el cáncer por el que ha sido operado tres veces en La Habana.

"Faltan seis meses para las elecciones y lo que se respira en la calle es la victoria bolivariana del 7 de octubre. ¡Eso lo saben hasta las piedras! ¡No van a poder con nosotros!", dijo en su regreso la noche del viernes en un discurso de unos 30 minutos donde se le vio ligeramente hinchado pero con voz firme.

Los venezolanos están expectantes ante cómo reaccionará a la irradiación y si decidirá volver a La Habana para tratarse, pese a críticas de la oposición por sus frecuentes viajes a la isla, donde se sometió el año pasado a cuatro ciclos de quimioterapia.

Una fuente familiarizada con el diagnóstico de Chávez dijo a Reuters que sus médicos manejan opciones que van desde la radioterapia externa -que no necesita hospitalización- hasta la braquiterapia, que supone implantar una "semilla radioactiva" en la zona afectada y podría requerir internamiento.

Expertos señalan que algunos de los efectos secundarios más comunes de estos tratamientos son la fatiga, náuseas y cambios en la piel, y suelen desaparecer en menos de dos meses.

Durante su quimioterapia el año pasado, el militar retirado de 57 años tuvo que bajar el ritmo y su exposición pública.

Luego de que Chávez y su equipo médico aseguraran el año pasado que estaba "completamente curado", la recurrencia de la enfermedad cayó como un jarro de agua fría en las filas del oficialismo y generó una ola de rumores y especulaciones.

Analistas creen que su decisión de tratarse en La Habana acarrea el costo de tener la campaña electoral casi paralizada y causar fricciones en el oficialismo mientras se acercan los comicios de octubre, los más desafiantes para Chávez en 13 años.

Mientras tanto, el candidato único de la oposición, Henrique Capriles, está haciendo gala de su energía con recorridos para tratar de conquistar a "chavistas" descontentos y a indecisos que todavía pueden inclinar la balanza hacia cualquier bando.

Y después de meses de evitar hablar sobre la salud del gobernante, el candidato opositor de 39 años criticó a Chávez por tratar su enfermedad en Cuba y manejar al país a control remoto.

"Yo no gobernaría desde otro país", dijo Capriles en una entrevista con Reuters .