El Gobierno de Venezuela aceptó el lunes el regreso de los ciudadanos colombianos deportados durante la crisis fronteriza desatada hace un mes entre ambos vecinos, dijo la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Desde agosto, Venezuela cerró varios pasos fronterizos, decretó estados de excepción en algunos municipios, movilizó tropas y deportó a más de 1.700 colombianos señalados como los principales responsables del contrabando de gasolina y bienes subsidiados que desangran la economía del país petrolero.

En tanto, más de 22.000 colombianos regresaron a su país voluntariamente, según cifras de Naciones Unidas.

"La Unasur y el Gobierno de Venezuela acordaron que los ciudadanos colombianos deportados durante la crisis fronteriza entre ambos países, que deseen regularizar su situación en Venezuela y regresar a ese país, lo puedan hacer", dijo el bloque regional en un comunicado.

Unasur explicó que la medida fue acordada por el presidente venezolano Nicolás Maduro durante un encuentro con el Secretario General de Unasur, el colombiano Ernesto Samper, en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas, que se lleva a cabo en Nueva York.

A pesar de que miles de militares venezolanos llegaron a la extensa frontera con Colombia, los roces entre ambos no siguieron escalando y a principios de la semana pasada ambos países acordaron el regreso de sus embajadores para seguir normalizando la situación.

Ambos países comparten una porosa frontera terrestre de 2.219 kilómetros en la que es frecuente el contrabando y el paso de grupos armados ilegales de un lado a otro.