Caracas. Venezuela instaló este miércoles una nueva Asamblea Nacional que tendrá mayor presencia de la oposición, pero estará limitada por los poderes especiales que tiene el presidente Hugo Chávez para gobernar por decreto hasta mediados de 2012.

Frente a los 65 asambleístas de la oposición, que estaba ausente del organismo legislativo desde hace cinco años, el líder izquierdista tendrá 98, una mayoría que no le permite pasar leyes fácilmente como sucedió con la Asamblea que le otorgó plenos poderes en diciembre.

Las marchas y concentraciones, organizadas por el oficialismo y sus adversarios para acompañar la entrada de sus diputados a la sede de la Asamblea, transcurrieron sin incidentes en el polarizado país petrolero.

Sin embargo, las primeras intervenciones de los asambleístas fueron utilizadas para intercambiar acusaciones e insultos entre las dos fuerzas políticas rivales.

La ex presidenta de la Asamblea y diputada electa por el oficialismo, Cilia Flores, advirtió a la oposición que "vamos a demostrar que 98 es más que 65", lo que caldeó los ánimos.

La coalición opositora obtuvo 5,31 millones de votos, mientras que el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) reunió 5,39 millones de sufragios pero sumó 98 diputados gracias a una ley que permitió cambios que dieron más cupos al partido más votado y al voto rural, que suele favorecer al "chavismo".

Los opositores gritaban "libertad, libertad", lo que era silenciado por silbidos y gritos de la bancada oficialista, que por su parte aseguraba "no volverán, no volverán".

"Cuando ustedes dicen que no volverán debemos darles una mala noticia, hemos vuelto a la Asamblea Nacional", dijo el opositor Richard Blanco.

La intervención de Blanco fue interrumpida varias ocasiones por gritos de "asesinos, asesinos" y "lacayos del imperio".

El también opositor Alfonso Marquina dijo que "el grito de democracia, de libertad, de paz y de cambio va a retumbar todo el territorio nacional en el año 2012", en referencia a las elecciones presidenciales previstas para finales de ese año.

Horas antes, Chávez saludó la nueva conformación de la Asamblea. "La política sin un contrincante, sin un antagonista jugando no es política, es cualquier otra cosa (...) La batalla política, la batalla de ideas, bienvenida. Yo estoy contento con la nueva conformación de la Asamblea".

El gobiernista Fernando Soto Rojas fue electo como presidente de la Asamblea.

Manifestaciones pacíficas. En las calles, las manifestaciones de apoyo al oficialismo y la oposición transcurrieron en paz.

En el centro de Caracas y muy cerca de la marcha oficialista, la oposición organizó una concentración, debido a que no estaba autorizada a acercarse a la sede de la Asamblea.

La oposición vuelve a la Asamblea tras cinco años de ausencia por su boicot a la elección legislativa del 2005 con el que pretendía denunciar parcialización del árbitro electoral por el Gobierno, pero su acción no surtió efecto y quedó sin representación en el cuerpo.

Sólo un pequeño grupo divorciado del "chavismo" enfrentó al gobierno dentro del legislativo durante esos años.

La Asamblea saliente aprobó en diciembre dos leyes para recortar a la mitad su sesiones y las reuniones de las comisiones, asegurar que el oficialismo presida las comisiones e impedir que los diputados voten en contra de su partido y del proyecto que los postuló.