Caracas. Venezuela rechazó este viernes las acusaciones de Colombia sobre la presencia de líderes guerrilleros en su país y dijo que las denuncias son un "intento desesperado" por minar la eventual normalización de las golpeadas relaciones diplomáticas entre los dos países.

A través de una declaración, el ministerio de RR.EE. venezolano afirma que el saliente mandatario de Colombia, Álvaro Uribe, tiene un “afán por llevar a término la labor de destrucción de las relaciones Colombo - Venezolanas que ha emprendido con enfermiza obsesión en los últimos años”.

El mensaje sostiene que “tras ocho años de fracaso diplomático y de militarismo como única política regional, el Presidente Uribe deja un país en guerra, un gobierno aislado en el escenario latinoamericano y distanciado de sus vecinos”.

El gobierno venezolano manifiesta su esperanza sobre el futuro diálogo con Juan Manuel Santos. “Esperamos que el nuevo gobierno acoja, con suma prioridad, la propuesta de un plan de paz para Colombia, que nos permita acompañar desde Suramérica una solución de fondo al conflicto armado que afecta a este hermano país”, señala.

Respecto a la denuncia señala que “el patético espectáculo mediático ofrecido el día jueves 15 de julio, constituye un intento desesperado por minar el terreno de una eventual normalización de las relaciones bilaterales, donde no ha faltado la intriga de la Embajada de los Estados Unidos en Bogotá, cuyo titular fue consultado por el Ministro de Defensa antes de ofrecer su rueda de prensa”.

La cancillería venezolana sostiene que “el gobierno de Colombia ha informado de la supuesta presencia de grupos irregulares colombianos en territorio venezolano, el gobierno de Venezuela ha efectuado las verificaciones necesarias y constatando sistemáticamente la falsedad de tales informaciones. En oportunidades, las coordenadas transmitidas han correspondido a lugares situados en el propio territorio colombiano”.

La declaración puntualiza que de si existe alguna presencia de la guerrilla en su frontera con Colombia, el gobierno venezolano “actuará con el peso de la ley y la fuerza pública”.

Concluye que “el camino de la mentira, de la agresión y del irrespeto contra Venezuela, siempre impedirá la regularización de las relaciones entre los gobiernos de nuestros dos países. De continuar esta situación, el Gobierno Bolivariano de Venezuela evaluaría tomar medidas políticas y diplomáticas muy firmes y contundentes”.

Y lamentó que “sus máximas autoridades se presten una vez más a una campaña de mentira y división”, dice el comunicado.

(Con información de Reuters)