Caracas. Venezuela celebra este domingo unas cruciales elecciones legislativas, en las que medirán fuerzas tanto el oficialismo como la oposición y en las que también se pondrá a prueba la llamada "revolución socialista" del presidente Hugo Chávez.

Más de 17 millones de venezolanos elegirán los 165 diputados de la Asamblea Nacional, que es controlada por seguidores de Chávez desde las elecciones del 2005, luego de que sus adversarios políticos decidieran retirarse por voluntad propia.

Algunos sondeos muestran que el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela ganaría la mayoría del legislativo y la coalición opositora llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD) podría ocupar hasta un tercio de la Cámara de Diputados, lo que en teoría le permitiría frenar las reformas políticas y económica radicales del gobernante socialista.

El resultado electoral del legislativo también decidirá la elección de cargos de instituciones clave para el gobierno de Chávez.

Pero más allá de los puestos que logre cada bloque, los comicios serán un importante termómetro para medir el apoyo a Chávez, de cara a las elecciones presidenciales del 2012.

El proceso electoral fue precedido por una tormenta eléctrica en la víspera que desató fuertes lluvias en el país y mató a siete miembros de una familia en una barriada pobre al oeste de Caracas, mientras decenas fueron evacuados después que se desbordaran varios ríos.

Diarios locales publicaron el sábado que ya fueron instaladas las 36.563 mesas de votación en los 12.463 centros electorales, a pesar de las lluvias y las fallas de electricidad en algunos estados del país.

Una descarga eléctrica el viernes incluso golpeó una carpa de medios de comunicación social en la sede central de la autoridad electoral mientras la tormenta pasaba por la ciudad.

Poco ambiente electoral se observó el sábado en el oeste de Caracas -un bastión de Chávez- luego de que fuera afectado por la feroz lluvia.

En un barrio de clase media de Caracas un vendedor de periódicos ataviado con camiseta roja -color que identifica a los seguidores de Chávez- vaticinó que la oposición va estar "muy decepcionada" el domingo.

"Veo a la oposición muy confiada esta vez, pero no entienden el sentimiento del pueblo. Chávez tiene problemas, está claro, pero nadie quiere a esta otra gente (oposición). Es imposible derrotar a Chávez", dijo Carlos Cristiani, de 44 años.