Caracas. El canciller venezolano, Nicolás Maduro, desacreditó los reportes de prensa vinculados al homicidio de su embajadora en Kenia y los consideró una "campaña sucia" contra su país, luego de que un medio en Nairobi publicara que el caso podría estar relacionado con el narcotráfico.

Olga Fonseca fue encontrada estrangulada en su habitación en la residencia oficial ubicada en una prominente urbanización en Nairobi, luego de menos de dos semanas de haber sido designada para el cargo.

El primer secretario de la misión fue acusado el lunes de su asesinato.

"Existe una prensa amarillista de derecha, morbosa, pervertida, malintencionada, que hace campaña sucia contra esta honorable mujer", dijo Maduro el jueves durante una visita a China.

Esta semana el periódico keniano The Star dijo, citando a fuentes policiales, que el personal de la embajada habría usado valijas diplomáticas (que no pueden ser registradas), para traficar drogas y que los involucrados vieron el nombramiento de Fonseca como riesgoso para las supuestas operaciones ilegales.

El nombramiento de Fonseca vino luego de la abrupta salida de Gerardo Carillo, el ex embajador venezolano que fue acusado de acoso sexual por el personal doméstico de la residencia.

Los reportes de The Star fueron rápidamente replicados en los medios venezolanos.

Maduro agregó en el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores en Caracas que tanto medios locales como internacionales estaban usando un "hecho trágico, difícil, para emprender campaña contra Venezuela, contra la honorabilidad de las mujeres y hombres venezolanos".

Por su parte, el ministro de Relaciones Interiores y Justicia, Tareck El Aisammi, desestimó la relación entre la muerte de la diplomática y el supuesto tráfico de drogas.

"Sabemos que este crimen no va a quedar impune (...) No hay ningún indicio que apunte dentro de la investigación al tema del narcotráfico o a algún elemento asociado a ello, que esté vinculado con el homicidio de la embajadora", dijo el ministro a periodistas el martes.

"Más bien, hay una tesis que cobra vida sobre problemas internos del personal que labora en la embajada", agregó.

El nombramiento de Fonseca vino luego de la abrupta salida de Gerardo Carillo, el ex embajador venezolano que fue acusado de acoso sexual por el personal doméstico de la residencia.

Dwight Sagaray, el primer secretario de la misión, fue acusado el lunes del asesinato de Fonseca y se mantiene en custodia. Su inmunidad diplomática fue revocada.

Las autoridades kenianas también emitieron una orden de arresto para un amigo de Sagaray, Mohammed Ahmed Mohammed Hassan, por complicidad en el delito.

Detectives en Nairobi dijeron que Hassan, un keniano con descendencia somalí, se había "disfrazado" de diplomático venezolano en el pasado y que en ocasiones utilizada el vehículo oficial de Sagaray.

Adicionalmente, dos guardias de seguridad kenianos de la residencia han sido acusados de no haber aplicado todas las medidas razonables para detener el asesinato de Fonseca. Ambos se declararon inocentes.

Los trabajadores de la residencia que acusaron de acoso sexual al predecesor de Fonseca, también la habían denunciado por despedirlos por negarse a retractarse de las acusaciones presentadas.