Caracas. El ministro de Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, reconoció este domingo que las relaciones con Estados Unidos están "congeladas" y sin visos de mejora, pese a que el gobierno de Hugo Chávez ha tratado de establecer un diálogo al más alto nivel con Washington.

"La relación específicamente con Venezuela se encuentra congelada. No pudiéramos decir que esté tensionada, aunque se tensiona de vez en cuando", indicó el canciller en una entrevista con el canal de televisión Televen.

"No se mueve y no hay perspectiva de que se pudiera mover hacia elementos de comunicación y respeto con elementos positivos en el futuro inmediato", agregó.

Maduro indicó que la comunicación con Washington "ha sido imposible", ya que el gobierno de Barack Obama está "lleno de incoherencias, de debilidades, es un gobierno que se somete a las presiones, a los sectores de la ultraderecha, de los lobbys".

"Hemos hecho todos los esfuerzos por establecer una relación de comunicación fluida de respeto mutuo de relación entre iguales", señaló.

Las relaciones recientes entre ambos países han estado marcadas por la retirada en agosto pasado del plácet a Larry Palmer como embajador de EE.UU. en Caracas y la respuesta de Washington de retirar el visado al embajador venezolano en ese país, Bernardo Álvarez.

Chávez retiró el plácet a Palmer, a pesar de que ya estaba concedido, después de que éste afirmara en un cuestionario en el Senado estadounidense que la moral de los militares venezolanos era baja y que era necesario investigar la presunta presencia de la guerrilla colombiana en Venezuela.

En otro incidente que ha enfriado aún más las relaciones fue el anuncio de Estados Unidos, el pasado 24 de mayo, de sanciones a la petrolera estatal venezolana Pdvsa por sus relaciones en materia energética con Irán, lo que fue repudiado por Caracas, que aún evalúa su respuesta.

Maduro señaló que esas medidas, como "todo lo que hacen con nosotros", dijo, busca tener una repercusión en la región.