Caracas. El presidente venezolano, Hugo Chávez, dio el viernes señales de querer suavizar las tensiones con Colombia mandando a su canciller a la toma de posesión del nuevo mandatario Juan Manuel Santos, pese a que las relaciones diplomáticas entre ambos países continúan rotas.

El gesto podría ser el primer paso para resolver el impasse político, que estalló el mes pasado cuando Chávez cortó relaciones con el país vecino debido a que el gobierno del presidente saliente Alvaro Uribe denunció que Venezuela tolera la presencia de guerrilleros en su territorio.

"Estamos muy optimistas", se limitó a comentar Chávez en una conferencia de prensa conjunta con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien encargó llevar un saludo al nuevo mandatario colombiano.

Pero en la noche del viernes Jaime Granados, abogado de Uribe, dijo que denunció a Hugo Chávez ante la Corte Penal Internacional por su presunto apoyo a la guerrilla y que demandó a Venezuela ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, acciones que podrían dificultar el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los dos países.

"Efectivamente, el día de hoy remití a la sede de La Haya de la Corte Penal Internacional, al despacho del fiscal general de esa institución, el doctor Luis Moreno Ocampo, la denuncia correspondiente y esperamos que tome acción", dijo el abogado en declaraciones a periodistas en Bogotá.

Santos asumirá este sábado la presidencia de manos de Uribe, quien se despide como el mandatario más popular de la historia del país por sus ocho años de exitosa lucha contra las guerrillas de las FARC y el ELN además del buen desempeño económico del país cafetero.

Cancillería. Las declaraciones también vinieron por parte de la cancillería, porque a pesar de que el presidente Chávez rompió relaciones con colombia, envío a su canciller Nicolás Maduro a l ceremonia de cambio de mando.

"Queremos entregarle, así me lo ha indicado de manera expresa el comandante Hugo Chávez, un mensaje de amor y de solidaridad a todo el pueblo de Colombia, un mensaje de futuro y de esperanza", declaró Maduro a su llegada a Bogotá.

"Queremos extender nuestra mano cariñosa de amistad y de hermanos a todo el pueblo de Colombia, queremos felicitar al Gobierno del presidente Santos por su posesión y decirle que venimos con la mejor disposición de avance, de trabajo viendo hacia el futuro", precisó el canciller venezolano.

Santos asume la presidencia de manos de Alvaro Uribe, quien se despide como el mandatario más popular de la historia del país por su lucha contra las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), además del buen desempeño de la economía.

Durante sus ocho años de gobierno, Uribe tuvo varios roces con Chávez originados en los supuestos nexos del mandatario izquierdista con las guerrillas de las FARC y del ELN.

Diplomacia. El más reciente, que originó la ruptura de las relaciones diplomáticas, fue la denuncia de Uribe de que comandantes de los dos grupos rebeldes se refugiaban en campamentos instalados en Venezuela con la tolerancia del Caracas.

Hace más de un año Chávez ordenó suspender las importaciones desde Colombia en represalia por la firma de un acuerdo militar de Bogotá con Estados Unidos.

Reto para santos. Sin embargo, el nuevo mandatario también hereda una tensa relación con su vecino socialista, mientras empresarios y exportadores presionan al Gobierno para normalizar los lazos con el país petrolero y recuperar el millonario intercambio comercial binacional.

Chávez y Uribe se enemistaron en el 2008 luego de que Colombia bombardeó un campamento rebelde en Ecuador y el año pasado el mandatario venezolano ordenó detener las compras a su vecino por considerar que un acuerdo entre Bogotá y Washington para el uso conjunto de bases militares colombianas amenaza su proyecto socialista.

"Obviamente, nosotros queremos tener las mejores relaciones, pero ya saben ustedes la posición y esperamos que éste sea el inicio de una solución, pero en serio, a fondo, donde el problema de fondo se solucione", dijo el vicepresidente colombiano saliente, Francisco Santos.

Chávez se reunió además el viernes con el ex presidente argentino Néstor Kirchner, quien junto con Lula intentará mediar para lograr una salida a la crisis colombo-venezolana.

"Yo lo vi muy bien al presidente Chávez, también lo vi muy bien al presidente Santos, quiero ser justo. Tengamos la voluntad y la tranquilidad de tomarnos el tiempo necesario", dijo Kirchner, quien es el secretario general del bloque regional Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur).

La actual crisis -la peor en más de dos décadas- inició dos semanas atrás cuando Bogotá denunció ante la OEA que unos 1.500 guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) se refugian en territorio venezolano.

Chávez rechazó de inmediato las acusaciones y rompió relaciones con Bogotá, y después ordenó la movilización y alerta de unidades de infantería y aéreas para reforzar los más de 2.219 kilómetros de frontera común.

"Nosotros somos soldados de la paz. A mí se me acusa de guerrerista, de que estoy preparando una guerra (...). Queremos paz, nuestra guerra es contra el atraso, contra la miseria, contra la pobreza", dijo Chávez.

Lula da Silva y Kirchner viajaron a Bogotá para participar en la toma de posesión de Santos y mediar para solucionar la crisis diplomática entre Venezuela y Colombia.