San Cristóbal. Venezuela reforzó la presencia de soldados en dos estados fronterizos con Colombia, dijo este lunes un general, atendiendo la orden dada por el presidente Hugo Chávez de permanecer en alerta luego de que rompió relaciones diplomáticas con su vecino.

Este el primer movimiento de tropas informado por las fuerzas armadas venezolanas desde que el jueves pasado Chávez anunció la ruptura de lazos, en rechazo a denuncias de Bogotá de que guerrilleros se refugian en territorio venezolano bajo el supuesto conocimiento de las autoridades.

En los estados occidentales de Táchira y Apure fue redoblaba la vigilancia por parte de la Guardia Nacional, uno de los cuatro componentes de las fuerzas armadas, mientras que en el también fronterizo y petrolero Zulia se mantuvo sin cambio el número habitual de tropas militares.

"Tenemos un refuerzo de 980 a 1.000 efectivos militares que se suman al resguardo de la frontera, pero no hay operaciones extraordinarias, nos mantenemos en estado de alerta", dijo el jefe del Comando Regional 1 de la Guardia Nacional, general Franklin Márquez, que tiene competencia en los estados Táchira y Apure, donde el número habitual de soldados es de unos 500.

El militar agregó que durante el fin de semana se realizaron recorridos en distintos puntos fronterizos, pero no ahondó en detalles.

El gobernante venezolano denunció el fin de semana que se preparaban operaciones militares para derrocarlo desde Washington con apoyo de Colombia y aseguró que las denuncias de que protege a rebeldes son una excusa para invadir a su país.

Las fuerzas armadas venezolanas advirtieron el viernes a Colombia que están preparadas para repeler un eventual ataque en su contra; sin embargo, diversos analistas han sostenido que un enfrentamiento bélico es improbable.

Chávez, un fiero crítico de Estados Unidos, rompió relaciones con Colombia luego que el gobierno de Alvaro Uribe presentó ante la Organización de Estados Americanos (OEA) presuntas pruebas de que Venezuela protege a unos 1.500 rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Ya desde mediados del 2009, Venezuela mantenía congelado el comercio bilateral en rechazo a un acuerdo militar entre Colombia y Estados Unidos que Chávez considera una amenaza para la seguridad del país petrolero miembro de la OPEP.

Esta es considerado el peor impasse desde 1987, cuando los países que comparten una frontera terrestre de 2.219 kilómetros estuvieron al borde de un conflicto armado luego de que un barco de guerra colombiano fue interceptado por la Armada de Venezuela en una zona marítima bajo disputa limítrofe.

Relaciones exteriores. Venezuela iniciará esta semana una campaña por varios países de la región para explicar los motivos de su decisión de romper con Colombia.

Líderes de Sudamérica como el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el bloque regional de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) dijeron estar dispuestos a mediar para que la crisis diplomática entre Colombia y Venezuela pueda llegar a una solución negociada.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela informó que el canciller, Nicolás Maduro, se reunirá la noche del lunes con el presidente de Brasil y posteriormente viajará a Paraguay, Uruguay, Argentina, Chile y Bolivia.

Por su parte, el embajador de Venezuela en Naciones Unidas (ONU), Jorge Valero, dijo que se reunió con el secretario general de la institución, Ban Ki-moon, a quien le entregó una misiva en la que su Gobierno detalla su decisión de romper relaciones diplomáticas con Colombia.

"Dijo que estaba dispuesto él como secretario general (de la ONU) a contribuir para que ésta situación se pudiera superar prontamente", informó Valero en un contacto telefónico desde Nueva York con la televisora estatal.

Valero explicó que, en la misiva, Venezuela expresó que espera que el nuevo gobierno de Juan Manuel Santos, que asumirá el 7 de agosto, "no se preste a los planes guerreristas del gobierno de los Estados Unidos y del presidente Uribe".

El diplomático agregó que Venezuela espera, como quedó en el escrito entregado en la ONU, que el futuro gobierno de Colombia "dé señales claras e inequívocas de que tiene la voluntad política para reemprender el camino del diálogo".