El vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cafecito en mano, habló durante tres horas y media ante el Parlamento Nacional en su primera presentación de Memoria y Cuenta 2012 de los ministerios.

Este es el discurso más largo dado por el ex canciller, ahora vicepresidente y posible sucesor del presidente Hugo Chávez, como él mismo lo ordenó a sus filas el pasado diciembre cuando se le vio por última vez hablar en público.

Maduro recordó momentos vividos el año pasado, evocó frases y términos usados por Chávez. Al tiempo que aprovechó para aclarar que el presidente no fue irresponsable al postularse para un nuevo período, aseguró que este se presentó a elecciones "porque los exámenes médicos daban resultados favorables".

Clamó por detener "las cifras macabras" de fallecidos a manos de la delincuencia, a quienes pidió que los "malandros" se conviertan en "bienlandros", y agregó como dice el Presidente.

Para brindar más seguridad indicó que trabajan en una homologación de las escalas policiales, y que aspiran a tener más policías por habitantes.

Maduro hizo un resumen de cómo aumentó el salario mínimo en cada unos de los últimos 13 años, dijo que estuvo ajustado a la inflación , salvo en un año. Afirmó que 2013 no será la excepción.

También destacó la responsabilidad del Estado en la especulación generada en el sistema cambiario por falta de controles previos y posteriores, pero prometió que pronto se verán la acciones que tomarán con quienes participaron "ya sabemos quiénes son".

El ataque contra la inflación parece ser otra bandera que el vicepresidente y aspirante a la silla de Miraflores quiere elevar. Pues señaló que el nivel de ganancias en Venezuela es excesivo, mientras en el exterior las empresas perciben entre 6% y 11% de ganancias.

Destacó que el nivel de ingresos de la República repuntó en los últimos años y que 62% se ha destinado a la inversión social.

Recordó la importancia y logros de las misiones sociales y los casi dos millones y medio de pensionados que hoy cobran salario urbano, "no cualquier cosa".

En el discurso, el vicepresidente hasta tuvo tiempo de advertir a quienes en el chavismo tienen intereses económicos "irse", el busca "líderes políticos honestos".

Pero aprovechó de lanzar sus flores a algunos dirigentes opositores quienes ayer eran llamados "delincuentes". El vicepresidente les reconoció su empuje en la calle y lo duros que fueron para vencer en la contienda electoral regional en casos como Pablo Pérez en Zulia, Cesar Pérez Vivas en Táchira e incluso los Salas en Carabobo.

Maduro terminó su intervención casi sin voz, y con el grito de "Viva Chávez", a quien definió como "el mejor líder democrático".