Caracas. Henrique Capriles, el flamante candidato de la oposición unida de Venezuela que buscará poner fin a 13 años de gobierno socialista al mando de Hugo Chávez, dijo el lunes que buscará evitar una radicalización de la contienda presidencial de octubre.

Capriles arrasó en las primarias celebradas el domingo en Venezuela donde participaron 2,9 millones de votantes, el doble de los cálculos iniciales y dijo que apostará al diálogo para enfrentar a Chávez, quien cuenta con un fuerte apoyo y sólidos recursos provenientes del petróleo para planes sociales.

"¡Comunicación! Porque la inmensa mayoría de los venezolanos quiere paz. Los sectores radicales en este país están condenados, no sólo a ser cada vez más pequeños, sino también a desaparecer: los sectores radicales de la oposición y los del gobierno", dijo Capriles a un canal local de televisión.

Chávez, un militar retirado de 57 años que asegura que superó el cáncer que se le detectó a mediados del año pasado, ha repetido que el candidato que elija la oposición buscará eliminar los avances de la revolución que lleva con sello propio.

"Al gobierno le encanta la palabra revolución. Porque no quitamos la 'r' y hablar de evolución", indicó Capriles, gobernador del estado Miranda, el segundo más poblado del país y que incluye parte de la capital Caracas.

Según los últimos sondeos de enero, el mandatario cuenta con un 50% de intención de voto, mientras que el candidato opositor tendría un 30% del respaldo.

La alta inflación, la alarmante inseguridad y las dudas sobre la salud de Chávez, convertirán a las presidenciales de octubre en la batalla electoral más dura de la carrera electoral del mandatario socialista.