Caracas. Venezuela levantó este miércoles una "alerta amarilla" a su sector petrolero luego de la restauración de lazos diplomáticos con la vecina Colombia.

El gobierno del presidente Hugo Chávez anunció la alerta el mes pasado cuando rompió relaciones con Bogotá, diciendo que las acusaciones colombianas de que Venezuela alberga a rebeldes izquierdistas podrían preceder a un ataque apoyado por Estados Unidos contra su territorio.

Pero Chávez se reunió esta semana con el nuevo presidente colombiano, Juan Manuel Santos, para restablecer las relaciones plenas, culpando por la disputa diplomática al saliente mandatario Álvaro Uribe.

"Se ordena el levantamiento de la alerta amarilla", indicó en un comunicado el ministro de Petróleo de Venezuela, Rafael Ramírez. Bajo la alerta, los trabajadores y sus familias debían prepararse para una posible guerra.

"Estamos muy satisfechos de la posición firme del Comandante Chávez de hacer respetar nuestra soberanía, en la defensa de los intereses nacionales, y la visión integradora de las naciones que libertó Simón Bolívar", agregó el funcionario.

Aunque las acusaciones de Bogotá contra Caracas -específicamente, que cientos de rebeldes colombianos han sido tolerados en suelo venezolano- no han desaparecido, los presidentes decidieron poner el pragmatismo, y los intereses comerciales mutuos, antes que la política.

Los mercados en buena parte hicieron caso omiso a la disputa, vista como poco más que teatro político que una amenaza genuina de guerra.