Caracas. Venezuela inició este miércoles la supresión de un cuestionado cuerpo policial, en un esfuerzo del gobierno del presidente Hugo Chávez por frenar una ola de criminalidad que autoridades admiten, en parte, es causada por los altos niveles de corrupción en las fuerzas del orden.

Los altos niveles de violencia del país sudamericano atentan contra la popularidad del socialista Chávez, quien asegura que la liquidación de cuerpos tradicionales, como la Policía Metropolitana y su sustitución por una nueva Policía Nacional Bolivariana serán clave en el problema del hampa.

No obstante, opositores a la revolución, que Chávez dice liderar en Venezuela, alegan que la intención del gobierno es centralizar las operaciones policiales y disminuir la autoridad de gobernadores y alcaldes opositores en las labores de patrullaje.

"No podemos ser dubitativos ante la mala práctica policial (...) No podemos tolerar que un funcionario policial cometa un delito", dijo el ministro del Interior y Justicia, Tareck El Assami, a la televisión oficial, luego de que la medida fuera publicada en Gaceta Oficial este miércoles.

El proceso se efectuará de forma progresiva en un plazo de 90 días prorrogables.

El Assami destacó que la mitad de los funcionarios migraron a la Policía Nacional.

La Policía Metropolitana, por lo general asociada en la mente de los venezolanos con maltrato y prácticas delictivas, cumple funciones en la neurálgica área de la capital Caracas, una de las ciudades más violentas de Latinoamérica, después de la mexicana Ciudad Juárez.

Una quinta parte de todos los crímenes en Venezuela son cometidos por los cuerpos de seguridad del Estado, según reconoció el año pasado El Aissami, quien ordenó a los nuevos funcionarios de la Policía Nacional revertir esta tendencia.

Tres ex-comisarios de la Metropolitana cumplen condena de 30 años acusados de homicidio por disparar en contra de una manifestación durante el breve golpe de Estado en contra de Chávez en 2002, mientras otros efectivos cumplen penas de hasta 17 años, engrosando la lista de lo que la oposición cataloga como "presos políticos".

Pero, seguidores del mandatario acusan que la policía actuó como "un cuerpo armado de la oposición".

Luego de las elecciones de 2008, cuando un fuerte aliado del presidente perdió la alcaldía mayor de Caracas frente a la oposición, el Estado tomó la dirección del cuerpo.

"El nuevo modelo policial concebido en el marco de la construcción del socialismo bolivariano no permite la prestación del servicio de policía, ni la organización de cuerpos de policía, por parte de los distritos metropolitanos y distritos especiales", explicó la resolución.

No obstante, funcionarios ya han develado los primeros casos de efectivos de la nueva policía implicados en asesinatos, robos y secuestros.

Venezuela presentó recientemente por primera vez en años sus estadísticas oficiales de homicidios, para contrarrestar las críticas de la oposición que aduce que la tasa de crímenes se convirtió en una de las peores del mundo durante el mandato de Chávez.

El Aissami dijo, en una entrega de cuentas ante la Asamblea Nacional este año, que la tasa de asesinatos era de 48 por cada 100.000 residentes, peor que el promedio de Latinoamérica, pero mejor que las cifras citadas por la oposición y algunas organizaciones no gubernamentales.