Caracas. Los arbitrajes internacionales que tiene pendientes Venezuela con grandes petroleras extranjeras como ConocoPhillips y Exxon Mobil, tras una fuerte ola de nacionalizaciones, se acercan a un período de definiciones en el 2012 que podría marcar la suerte o desgracia de la reelección del presidente Hugo Chávez.

Las opiniones jurídicas sobre los posibles resultados son diversas, mientras analistas sopesan la carga financiera que implicarán los fallos para un gobierno urgido de recursos para motorizar una crucial reelección y ávido de triunfos políticos para impulsar la popularidad del Chávez.

Si bien Venezuela enfrenta una veintena de demandas internacionales, los casos más onerosos son los de las petroleras estadounidenses Exxon Mobil y ConocoPhillips, que exigen en total unos US$40.000 millones en compensación y están bastante avanzados.

El primer fallo, emitido a fines del 2011 por la Cámara de Comercio Internacional (ICC) a favor de Exxon, fijó una compensación de US$907,58 millones a ser pagados por la estatal Pdvsa, lo que Venezuela consideró muy favorable.

Pero eso parece ser apenas el comienzo. Analistas y expertos esperan que el arbitraje introducido en el 2007 por Exxon ante el Centro Internacional de Arreglo de Disputas relativas a Inversiones (Ciadi), un tribunal del Banco Mundial, y que la firma considera "más amplio" que el de la ICC, sea el próximo.

Independientemente del monto, un veredicto en medio de las elecciones afectaría la pugna por la silla presidencial, así como las atribuladas cuentas de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), principal financista de la revolución de Chávez y cuyos pasivos van en franco ascenso .

A continuación, los desenlaces más probables de los arbitrajes entre Venezuela y las petroleras estadounidenses ante el Ciadi, en medio de un trepidante panorama electoral en el país socio de la OPEP:

- Ciadi otorga a Exxon miles de millones de dólares. Exxon aspira a una compensación de unos US$7.000 millones. Aunque firmas como JP Morgan opinan que el litigio podría decidirse en torno a unos pocos miles de millones de dólares, estos montos pondrían en aprietos a Venezuela, sobre todo si el fallo ocurre en medio de la carrera electoral.

Carlos Bellorín, analista petrolero de la firma IHS en Londres, recordó que, históricamente, el Ciadi ha fijado las compensaciones en estos casos de acuerdo con el valor de mercado de los activos, lo cual inclinaría la balanza a favor de Exxon.

Independientemente del monto, un veredicto en medio de las elecciones afectaría la pugna por la silla presidencial, así como las atribuladas cuentas de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), principal financista de la revolución de Chávez y cuyos pasivos van en franco ascenso .

- Ciadi favorece argumentos de Venezuela. El panel de árbitros del Ciadi podría tomar en consideración el veredicto previo de la ICC, equivalente al monto ofrecido desde el principio por PDVSA.

Según un abogado venezolano involucrado en el caso, el fallo de la ICC indemniza a Exxon por la ruptura del contrato y considera para la indemnización el valor en libro de los activos expropiados, que sería mucho menor que el valor de mercado.

Si el tribunal acoge esta visión y, sobre todo, si esta decisión ocurre en 2012 en medio de los comicios presidenciales, se reduciría el monto que tiene que pagar Venezuela a Exxon, otorgándole una victoria política al Gobierno y aliviando las presiones sobre Pdvsa.

- Venezuela y petroleras llegan a acuerdos amistosos. Aunque la disputa entre Exxon y Venezuela ha sido muy hostil, Chávez no ha descartado la posibilidad de una negociación.

Expertos dijeron que la metodología utilizada por el Ciadi promueve los arreglos entre las partes, lo que ya sucedió entre Venezuela y la cementera mexicana Cemex, que acordó recibir US$600 millones, bastante menos de lo que inicialmente solicitó y no todo en efectivo, sino también con bonos.

Bellorín consideró más probable un arreglo amistoso entre Conoco y Venezuela, pues esta disputa no ha sido tan hostil. Sin embargo, dado que el caso con Conoco es tres veces más grande que el de Exxon, cualquier monto podría afectar las finanzas públicas venezolanas.

Una negociación bilateral restaría algo de presión sobre las finanzas de Pdvsa, que podría pagar con cargamentos de crudo o ceder su participación en refinerías estadounidenses que comparte con las empresas demandantes.

No obstante, un arreglo podría ser interpretado como un punto débil en la fuerte figura presidencial, que en otras elecciones ha sacado provecho político de sus enfrentamientos con países o empresas.