Caracas. El agricultor venezolano Franklin Brito murió buscando justicia con sus consecutivas huelgas de hambre, dijo este martes su hija, al defender la causa de su padre como una lucha por los derechos humanos.

La muerte de Brito el lunes, quien estaba recluido forzosamente en un hospital militar de Caracas, desató la polémica en el país petrolero sudamericano en medio de la campaña para la elección legislativa del 26 de septiembre, vista como una prueba del apoyo de la población al Gobierno.

Los más recientes reclamos del productor agrícola de 49 años -que inició protestas en 2003- incluían que el gobierno del presidente Hugo Chávez reconociera errores y delitos respecto a su caso por la delimitación sus tierras en el suroriental estado Bolívar.

"(Muchas personas) pensaron que iba a ser algo lejano a ellas, independiente a ellas, y no vieron que la causa de Franklin Brito era una lucha por los derechos humanos aquí en Venezuela, una lucha por el debido proceso, una lucha por el acceso a la justicia", dijo la hija del agricultor y biólogo Ángela Brito a la televisora local Globovisión.

Brito, de 1,90 metros de estatura, llegó a pesar unos 35 kilos y realizó ocho huelgas de hambre durante cinco años en los predios de varias instituciones estatales y frente a la sede del Organización de Estados Americanos (OEA) en Caracas.

El gobierno dijo este martes que había hecho todo lo posible para preservar la vida de Brito atendiendo todas sus peticiones, pero que la oposición lo manipuló políticamente.

"(Brito ha sido) utilizado en su buena voluntad", dijo el ministro de Agricultura y Tierras, Juan Carlos Loyo, quien como presidente del Instituto Nacional de Tierras (INTI) ha estado encargado del caso desde 2006, citado en un comunicado.

DD.HH. y propiedad privada. La opinión pública se ocupó intermitentemente del caso y aunque el gobierno le entregó dinero, hizo obras en su fundo y revocó supuestos derechos de sus vecinos en su propiedad, el agricultor nunca aceptó las figuras legales usadas para ello y pidió que el propio Chávez se pronunciara.

El mandatario inició en 2001 una reforma agraria que ha sido objetada por sus adversarios, lo que ha llevado a algunos a señalar a Brito como un mártir y a colocar los derechos humanos de venezolanos en situación comparable a la cubana.

Organizaciones no gubernamentales y grupos internacionales acusan a Chávez de limitar el derecho a la protesta con miles de personas procesadas por manifestar en las calles y unos 30 presos por razones consideradas políticas.

"Brito eligió la vía de la huelga de hambre para tratar de hacer valer sus derechos y, en lugar de ser escuchado por el Gobierno y sus instituciones, fue reprimido y sometido a la jurisdicción de un tribunal penal, como si estuviera cometiendo algún delito", dijo Delsa Solórzano, representante de Derechos Humanos de la opositora Mesa de Unidad.

El oficialismo niega reprimir los derechos de los ciudadanos y dice que sus políticas favorecen a la mayoría oprimida durante décadas por la "oligarquía".

Además, la oposición acusa a Chávez de atentar contra la propiedad privada.

"Para nadie es un secreto que al derecho de propiedad en Venezuela lo han pretendido borrar de un plumazo", dijo el mayor gremio empresarial, Fedecámaras, en un comunicado.

"El fallecimiento de Franklin Brito nos obliga a no cesar en la lucha y nos compromete mucho más con Venezuela y con el futuro de nuestros hijos y nuestros nietos. Tal como lo demostró este productor agropecuario: El derecho de propiedad es un derecho irrenunciable", agregó.