Caracas. Venezuela rechazó este jueves las "insolentes" declaraciones del canciller de Guyana, Carl Greenidge, quien afirmó recientemente que Caracas "busca reivindicar como suya cualquier cosa que ve".

A través de un comunicado oficial difundido este jueves por el ministerio de Relaciones Exteriores de esta nación suramericana, el gobierno venezolano criticó tales pronunciamientos.

Al tiempo que reiteró el llamado a las autoridades del país vecino a encausarse hacia la legalidad internacional y dirimir la controversia territorial por la soberanía del Esequibo mediante "el instrumento jurídico válido y vigente", el Acuerdo de Ginebra de 1966.

"El gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro mantiene la protesta histórica del Estado venezolano en la defensa de los derechos de Venezuela, cuyo título sobre el territorio Esequibo es inobjetable", sentenció el documento.

Asimismo contrastó el reclamo pacífico y diplomático que ha emprendido Caracas con las declaraciones instigadoras de las autoridades guyaneses, un hecho que no se corresponde con las intenciones conciliatorias demostradas por esta nación.

"Mientras el presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela acude a las instancias internacionales llamando al gobierno de Guyana al diálogo, sus autoridades responden con más agresiones, más provocaciones y más violaciones al orden jurídico internacional", reprochó el texto.

De igual modo el comunicado recordó que Venezuela desde hace casi un siglo lleva adelante una reclamación formal y jurídica por lo que considera un "despojo imperial y colonial" por parte de Inglaterra, antigua metrópoli de Guyana, del territorio del Esequibo.

"Controversia que se dirime según el Acuerdo de Ginebra de 1966 y el Derecho Internacional, del cual la República Cooperativa de Guyana es Parte, y en consecuencia vinculante sus efectos", destacó la cancillería suramericana.

Finalmente Caracas indicó que la realidad histórica y jurídica de este país contradice los "insolentes" planteamientos de Greenidge, pues la soberanía alcanzada en el siglo XIX fue producto de las gestas emancipadoras lideradas por Simón Bolívar.

"Muy al contrario de la independencia obtenida por vía de gracia del vecino país, que recibió un territorio de manos de una potencia colonial e imperial, que nunca tuvo titularidad ni derechos legítimos del territorio que entregó a quien nunca le perteneció", puntualizó el documento.

El pasado 23 de julio el gobierno de Guyana anunció en Gaceta Oficial la demarcación geográfica de su territorio donde definieron sus límites en los ríos Esequibo, Demerara y Berbice.

Tal atribución, según han confirmado altas autoridades de ese país, está basada en una Ley nacional de Zonas Marítimas y en la Convención del Derecho al Mar de 1982 de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Venezuela ha calificado esta medida de una "nueva provocación", debido a que uno de los ríos mencionados se encuentra dentro de la zona en reclamación.

Ante esta situación el pasado martes el presidente Maduro viajó a Nueva York para entrevistarse con el secretario general de la ONU, Ban Ki- Moon, con quien conversó sobre la necesidad de designar al Buen Oficiante que responda al organismo multilateral y medie en el diferendo.

Hace poco más de un mes las tensiones entre Caracas y Georgetown se incrementaron a consecuencia de las actividades de exploración iniciadas bajo protesta de Venezuela por la trasnacional petrolera norteamericana Exxon Mobil en la fachada atlántica del Esequibo.

La disputa limítrofe que abarca un área de unos 160.000 kilómetros cuadrados, se remonta a la época en que Guyana era colonia británica y está bajo mediación constante de Naciones Unidas desde la firma del Acuerdo de Ginebra en 1966 por ambos estados.