Caracas. La misión permanente de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA) emitió este martes un comunicado donde se responde al informe emitido por un grupo de expertos que acusa al Gobierno de Nicolás Maduro de haber cometido crímenes de lesa humanidad desde 2014, poniendo sobre la mesa la posibilidad de presentar una denuncia ante la Corte Penal Internacional (CPI) con asiento en La Haya.

La delegación venezolana aseguró que el documento "carece de valor jurídico pues emana de una autoridad usurpada", y añadió que "el secretario general (Luis Almagro) se arroga una atribución que ni la propia OEA tiene, como es la de ser una instancia judicial".

El texto acusa que el reporte es parte de una "campaña de propaganda” cuyo objetivo sería "derrocar” al Ejecutivo de Maduro.

Por eso mismo, la delegación de Venezuela expresó su "profundo y categórico rechazo” a este informe, presentado este martes en la sede de la OEA en Washington, por ser "resultado de un procedimiento ilegal, violatorio de toda norma y principio” del derecho internacional y de las reglas de la OEA, cuyo fin no sería más que convertirse en "una grotesca farsa mediática”.

Hay "fundamentos razonables”. El grupo de expertos que elaboró el reporte fue convocado por el secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, y estuvo compuesto por Santiago Cantón, ex secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH); Manuel Ventura Robles, ex juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos; y Irwin Cotler, ex ministro de Justicia de Canadá.

En él, los especialistas sostienen que existe un "fundamento razonable" para considerar que el Gobierno de Venezuela ha cometido crímenes de lesa humanidad, y si bien la OEA no tiene capacidad para enviar un caso ante la Corte Penal Internacional, sí pueden hacerlo los estados miembros del organismo americano que hayan suscrito el Estatuto de Roma.

Si ninguno lo hiciera, Almagro podría hacer la gestión a título personal.