Caracas. La ventaja que tiene el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en los sondeos lo colocan en una sólida posición para ser reelecto en octubre, lo que podría desatar la violencia entre grupos radicalizados que buscan derrotarlo a cualquier precio, dijo un dirigente del oficialismo.

Chávez supera por más de 10 puntos en las encuestas a su rival Henrique Capriles, en una campaña enrarecida por las dudas sobre la salud del mandatario, enfermo de cáncer, y teñida de acusaciones de conspiración contra los opositores.

Aunque el comando de campaña de Chávez sostiene que la ventaja sería decisiva, las propias encuestadoras señalan que a medida que se acerquen los comicios las tendencias podrían cambiar.

"Mientras la brecha se ensancha, se fortalecen sectores conspirativos, desestabilizadores, en el seno de la oposición", dijo a Reuters Aristóbulo Istúriz, vicepresidente de la Asamblea Nacional, sin dar más detalles.

Las acusaciones de conspiración a la oposición no sólo se han manifestado en esta campaña sino que han sido comunes desde el breve golpe de Estado que Chávez enfrentó en 2002 y el paro petrolero de dos meses que se produjo más tarde ese año como una maniobra para forzar su renuncia.

"Tenemos que prepararnos. En la oposición hay grupos violentos, grupos no democráticos, grupos que sólo creen en la conspiración", añadió el político del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), coordinador de la campaña de Chávez para el estado Miranda, que abarca parte de Caracas.

Hasta el momento, el oficialismo no ha dado ejemplos concretos que respalden sus acusaciones. Para algunos opositores y analistas, el oficialismo busca desviar la atención ante las dudas de que Chávez esté en condiciones para encarar la campaña electoral.

Esta semana, medios locales señalaron que en una reunión del comando de campaña de Chávez se plantearon escenarios que incluían que el militar retirado podría no participar en las elecciones o, incluso, que los comicios podrían suspenderse.

"Es una simple reflexión que hizo un compatriota, nosotros no concebimos el escenario electoral sin Chávez", aclaró el político.

De carácter alegre y discurso agudo, Istúriz es un viejo aliado de Chávez, pero también un político con trayectoria propia. Fue alcalde de Caracas antes de que Chávez llegara al poder y luego fue ministro de Educación.

Acusaciones cruzadas. La oposición niega los señalamientos, afirmando que la salida de Chávez de la silla presidencial debe darse a través del voto y para ello lleva años amasando una coalición llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

El jefe de campaña de Capriles, Armando Briquet, dijo a Reuters que son "acusaciones falsas" que tratan de "confundir a la gente".

En marzo, la oposición denunció que un grupo de supuestos seguidores del presidente intentó dispersar con disparos una caminata en apoyo a Capriles en Caracas .

Chávez ha insistido en sus discursos que la oposición está dispuesta a hacer cualquier cosa para derrotarlo y que fragua un plan para generar violencia antes de las elecciones o para desconocer los resultados de los comicios.

El oficialismo ha tildado de intentos de desestabilización a las actividades que despliega el Comando Tricolor, que apoya a Capriles y ha desplegado una campaña casa por casa buscando atraer a una gran masa de votantes identificados como indecisos y que definirían el curso de la elección.