Aunque apenas hasta este viernes por la tarde tomará posesión como nueva alcaldesa de Bogotá, Clara Inés López Obregón arrancó su gestión desde el jueves a mediodía, cuando se reunió con la mandataria encargada, la ministra de Educación, María Fernanda Campo, para hacer el empalme de gobierno. Las funcionarias almorzaron juntas y trascendió que conversaron, especialmente, de los cronogramas y problemas en las adiciones a algunos contratos de obras que no se sabe cuándo van a terminar.

Precisamente, serán los alrededor de 100 frentes de obra abiertos en la ciudad uno de los principales retos que deberá afrontar la nueva alcaldesa, encargada hasta que se defina la situación del suspendido  Samuel Moreno, investigado por la Procuraduría por omisión en la ejecución de unos contratos. Al respecto, López reiteró ayer que ese será el primer tema que atenderá una vez tenga oficialmente a cargo las riendas de la capital.

También anunció revisión con lupa para los millonarios procesos licitatorios que se adelantan en la ciudad: el del Sirci, que es el sistema de recaudo del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), y el de recolección, barrido y limpieza de basuras.

La del jueves fue la última jornada, al menos por ahora, de Clara López como presidenta del Polo, dignidad a la que se aprestaba a renunciar por la noche. Apenas se supo de su encargo, empezaron a sonar nombres en esa colectividad para reemplazarla. Los directivos del partido estuvieron reunidos discutiendo al respecto y en el encuentro se escucharon con fuerza las candidaturas de Jorge Enrique Robledo y Jaime Dussán, quien contaría con las mayorías en el Comité Ejecutivo que toma la decisión.

Pero apartada temporalmente de todas esas pugnas internas en su partido, la primera prueba de fuego de la funcionaria comenzará este viernes cuando la alcaldesa ad hoc Cristina Plazas, por orden del presidente Santos, radique en el Concejo el proyecto de acuerdo para la venta de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB). Una iniciativa que no sólo no está dentro del Plan de Gobierno de Samuel Moreno, sino que además ha sido rechazada de tajo por el Polo.

El Concejo está citado a sesiones extraordinarias a partir de hoy y hasta el próximo 29 de junio, exclusivamente para discutir la polémica venta de una de las empresas más tradicionales de la ciudad.

Desde ya se prevé la disyuntiva a la que se verá enfrentada la nueva alcaldesa: o apoya la iniciativa del presidente que la designó o retira el proyecto al que se opone su partido. También podría permitir que éste sea estudiado por la corporación, sin embargo allí las mayorías las tienen los partidos que forman parte de la Unidad Nacional de Santos.

La situación podría tornarse aún más difícil con la amenaza del concejal del Polo Fernando Rojas, quien le dijo a este diario que demandará por prevaricato a los concejales que asistan a la sesiones extras y debatan la venta de la ETB. Esto porque Rojas considera que la convocatoria a extras por parte de la alcaldesa ad hoc “es ilegal. Ni María F. Campo ni Cristina Plazas son del Polo y la ley establece que en los casos en los que el presidente debe designar alcalde, éste debe ser del partido que está gobernando. Los actos administrativos de ellas no tienen validez”.

Por su parte, la presidenta del Concejo, María Victoria Vargas, dijo que ella presume la legalidad del acto administrativo que convoca a extras y por tanto las sesiones se iniciarán hoy. Al igual que la hora de Clara López.