La vicepresidenta de Costa Rica, Ana Helena Chacón, afirmó este lunes que "no es casualidad que la pobreza en toda América Latina tenga rostro de mujer", al considerar que los numerosos embarazos en adolescentes están abocados a la miseria.

En un foro bajo el título "Derechos humanos e inclusión social en la agenda de desarrollo post-2015", celebrado este lunes en Madrid y en el que participaron expertos en derechos humanos y desarrollo, Chacón destacó que una de las principales preocupaciones de su país es el embarazo no deseado en adolescentes.

De cada 70.000 nacimientos anuales que hay en Costa Rica, 14.000 son de madres menores de 19 años, lo cual deja a la mayoría en la "miseria" porque solo 1.300 entran al sistema educativo y no tienen la igualdad de oportunidades para acceder al mercado de trabajo.

Chacón estuvo encargada de la conferencia inaugural del evento, en el que expresó que el 70% de las personas que están en la pobreza en América Latina son mujeres y tienen más de cuatro hijos.

Se refirió a la necesidad de "buscar políticas universales" con las que se fomente la igualdad y se luche contra la discriminación, no solo motivada por razones de género, sino también por pertenencia a una etnia determinada, religión, orientación sexual, entre otros, según dijo.

Por eso, Chacón afirmó que son necesarias grandes transformaciones "para que la Iglesia Católica no tenga más una injerencia directa en la política pública", pues a su juicio ésta impone "una serie de doctrinas y dogmas a la hora de tratar la sexualidad que solo sirven para reproducir el ciclo de pobreza".

También habló de los riesgos que tienen las mujeres latinoamericanas inmigrantes, las cuales son las principales responsables de las remesas que llegan a ese continente provenientes de Europa o Estados Unidos.

En ese contexto se refirió al acoso laboral, violencia sexual, embarazos no deseados, aborto que sufren las emigrantes latinoamericanas.

La situación de los pueblos indígenas fue otro punto importante en su intervención, los cuales dijo que han estado marginados tradicionalmente, pero deben empezar a reconocerse: "tenemos que respetar su autonomía, pero debe estar ligada a los derechos humanos".

La vicepresidenta de Costa Rica insistió en que la discriminación se debe penalizar, de manera que en cada país los tribunales tengan "una óptica de los derechos humanos y con el entendimiento de las diferencias entre culturas".

Chacón destacó la importancia de la Conferencia de El Cairo de 1994, en la que se apeló por la igualdad de la mujer y la mortalidad materna e infantil, así como por la necesidad de que la juventud se involucre en estos temas.

En ambos puntos coincidió la directora ejecutiva adjunta del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), Kate Gilmore también presente en la reunión, en la que dijo que a pesar de los avances conseguidos después de la conferencia, todavía hay muchas disparidades, discriminación y exclusión.

"Hay que poner fin a la desigualdad" y abordar este problema desde los jóvenes, porque son "quienes definirán el futuro", de manera que es necesario "abrir espacios para ellos, que busquen un mundo mejor para sus hijos, y los hijos de sus hijos".

Para ella la agenda de desarrollo post-2015 hay que enfocarla en la desigualdad porque "debe haber un cambio, pasar del enfoque de la pobreza al de la desigualdad", concluyó.

Insistió que el desarrollo debe hacerse acorde a los derechos humanos y llegar a un mundo "libre de violencia", en el que no exista la mutilación genital femenina o los matrimonios forzados.