La vicepresidenta de Perú, Marisol Espinoza, expresó hoy que no renunciará al oficialista Partido Nacionalista (PN), pese a que condenó el supuesto espionaje del que fue objeto por parte de agentes del Ejército peruano.

Espinoza afirmó que, rechaza este tipo de situaciones en su contra, pero se mantiene firme en su apoyo al presidente peruano, Ollanta Humala, quien a su vez le ha otorgado su confianza como coopartidaria y parte de su equipo de gobierno.

La vicepresidente peruana también reiteró su deseo de que los agentes y los responsables intelectuales del seguimiento hacia su persona deben ser sancionados porque han cometido un delito.

Espinoza subrayó que no se detendrá hasta dar con los autores de este delito de espionaje en contra de su persona y de sus familiares, porque le incomoda el seguimiento aunque no le teme porque no tiene nada que ocultar.

La alta funcionaria de gobierno afirmó que aún se encuentra a la espera de los resultados de la investigación que lleva a cabo un comité del Congreso de la República, para esclaracer estas actividades ilegales.

El escándalo del presunto seguimiento en contra de la vicepresidenta peruana ocurrió el pasado 3 de noviembre, después que un programa televisivo local denunció el espionaje del que fue objeto la segunda autoridad política más importante de este país.