La Paz. El gobierno boliviano arremete contra el Movimiento Sin Miedo (MSM) y su alcalde de La Paz, Luis Revilla. El vicepresidente Álvaro García Linera afirmó que “la delincuencia está en la alcaldía” paceña y que los puentes Trillizos “huelen a podrido”.

En respuesta, Revilla argumentó que tales palabras revelan que hay un proceso en curso de desestabilización del gobierno municipal, y que el contralor general, Gabriel Herbas, es “instrumentalizado” por el gobierno de Evo Morales.

Revilla es investigado por el Ministerio Público a petición de la Contraloría General del Estado, que lo denunció por fraguar un documento, apropiarse de 156.000 bolivianos de gastos de representación y de no presentar descargos de su uso entre 2005 y 2009, cuando presidía el Concejo.

A estas acusaciones, García Linera añadió otra: que el alcalde gana más que el presidente del Estado, Evo Morales, en violación del Decreto 28610 que dispone que nadie puede tener un sueldo mayor al del primer mandatario. El aludido replicó pidiendo a García que se asesore mejor, ya que los gastos de representación no pueden ser considerados parte del sueldo o remuneración.

Este cruce de acusaciones comenzó con una conferencia de prensa convocada por el segundo hombre del gobierno, en la que negó que el órgano ejecutivo o el Movimiento Al Socialismo (MAS) estén detrás de la Contraloría. A la cabeza de esa entidad está Herbas, a quien el mandatario Morales designó cuando aquél era aún diputado de este partido.

“Ya está de buen tamaño el de querer decir que el MAS está detrás de todo. (Señor Alcalde), no se escude en un argumento de ataque político. Éste es un tema delincuencial en sus filas", afirmó.

La denuncia de uso de instrumento falsificado de la Contraloría se basa en una nota de descargo enviada presuntamente por el entonces presidente del concejo paceño a la Dirección Administrativa del municipio, el 31 de julio de 2006, en un papel membreteado con el logo del Bicentenario que la Alcaldía comenzó a usar más tarde, en el año 2008.

En su defensa, Revilla mostró a los periodistas el original del documento que no tiene el citado logotipo y aseguró que fue “una mano negra” la que envió a la Contraloría una falsa fotocopia para enlodar su nombre.

“Señor Alcalde, su gente mandó los papeles, no nos eche la culpa a nosotros”, dijo García Linera, quien afirmó que “hay un grupo de delincuentes que está en la alcaldía”.

Pero el vicepresidente fue aún más allá, pues sugirió a la autoridad edilicia que cuando salga el informe de la Contraloría sobre los puentes Trillizos no acuse al MAS de estar por detrás. Este asunto “es un pantano que huele feo, huele a podrido”, alegó en referencia a las cuatro postergaciones de la entrega de la mega obra.

Además, hizo un repaso de las presuntas irregularidades que habría cometido la alcaldía y el concejo que las avaló: suscribir un contrato en dólares, cuando por norma debió recurrirse a las Unidades de Fomento a la Vivienda; cambiar el diseño del proyecto concebido inicialmente con dos carriles y que luego fueron ampliados a cuatro; y dar luz verde a las obras cuando el diseño final aún no había sido aprobado.

García ‘Anticipó resultados’.  El alcalde de La Paz, Luis Revilla, mostró preocupación por las palabras del vicepresidente Álvaro García Linera sobre los resultados de la auditoría a los puentes Trillizos que la Contraloría aún realiza. “El Vicepresidente anticipó juicios de valor sobre una obra no terminada. Cualquier autoridad sabe que no se pueden hacer juicios de valor ni auditoría mientras la obra no se entregue”, dijo. Reiteró que se confirma la “ofensiva institucional ilegal” contra La Paz.