Brasilia. El vicepresidente brasileño, Michel Temer, decidió abandonar su rol como coordinador político diario entre la mandataria Dilma Rousseff y el Congreso, pero no dejará su posición en el Gobierno, dijo este lunes una fuente oficial.

La fuente, que solicitó el anonimato, aseguró que Temer no seguiría al mando de las relaciones políticas del Gobierno con sus aliados de coalición en el Congreso, que han estado tensas debido a imputaciones de corrupción y diferencias sobre cómo detener la caída de la economía del país a una recesión.

La decisión de Temer es vista como un preludio a la salida del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el mayor del país, de la coalición de Gobierno con el Partido de los Trabajadores para llevar un candidato propio a las elecciones del 2018.