Cuba seguirá modernizando su modelo económico pero el sistema político del país socialista es incuestionable, afirmó este martes el vicepresidente del Consejo de Ministros y supervisor de las reformas impulsadas por el gobierno, Marino Murillo.

El viaje del Papa Benedicto XVI, que llegó a la isla este lunes en una visita de tres días, ha despertado expectativas de que la Iglesia pueda ayudar a construir una sociedad más abierta en la isla, donde rige un sistema de partido único y todos los medios de comunicación son estatales.

Sin embargo, Murillo aseguró que el plan de más de 300 reformas emprendido por el presidente Raúl Castro seguirá orientado a flexibilizar el rígido centralismo de corte soviético para asegurar la supervivencia del ideario marxista en el país y no se extenderá de ningún modo al área política.

"En Cuba no va a haber una reforma política. En Cuba estamos hablando de la actualización del modelo económico cubano que haga nuestro socialismo sustentable", dijo el funcionario en una conferencia con numerosos periodistas extranjeros llegados para cubrir la visita de Su Santidad.

Las reformas han permitido a los cubanos por primera vez desde el triunfo de la revolución en 1959 comprar y vender libremente casas y automóviles, adquirir tierras para el cultivo y ampliar el emprendimiento privado en áreas como el turismo y la hostelería.

"Hemos estudiado lo que está haciendo todo el mundo pero actualizaremos nuestro modelo socialista con características bien cubanas, lo que se ajuste a nuestras condiciones", agregó el ex ministro de Economía, argumentando que el gobierno sigue de cerca los cambios en países como Rusia, Vietnam o China.